La octava edición de Code41 en 6 flashes

Tres días, casi 30 desfiles y una suerte de esperanto de la moda andaluza. Code41 regresó con su edición de Septiembre manteniendo sus ideas casi intactas: ser la única pasarela andaluza de carácter semestral, convertirse en punto de encuentro para jóvenes emprendedores en moda y dar un espacio a todas aquellas firmas que no buscan cerrarse a las directrices de la moda andaluza en el que hay que decidirse entre flamenca o costura de fiesta. Porque en Code41 hay espacio para todos: moda infantil, masculina y femenina. Ropa de calle, propuestas hechas para pasarela, vestidos de fiestas o estilismos cuyo destino será un editorial.

Eso fue lo que vimos en esta octava edición, aunque en nuestro caso vamos a resumir en 6 puntos o flashes lo más característico de una pasarela que, aún habiendo entrado en fase madurez, se mantiene como la más interesante para los jóvenes diseñadores cuyas carreras empiezan a despuntar:

Izquierda: Diseño de Jota. Derecha: Diseño de Ángeles Gálvez. Fotos: Santiago Molina (oficiales de Code41).

Dos formas de premiar el talento, dos formas de entender la moda. La nueva edición de Code41 Talent ha premiado a dos colecciones que, por decirlo de alguna manera, refleja las dos vertientes que sigue la moda a nivel regional cuando se trata de señalar a jóvenes talentos. O bien se premia la creatividad y lo que puede aportar un creativo de manera individual o bien se opta por valorar como una emprendedora puede aunar criterios comerciales con ciertas pinceladas de su propio estilo que, se supone, empieza a florecer. Hablamos de Jota y Ángeles Gálvez respectivamnte, ganador y mención del concurso Code41 Talent que supieron convencer al jurado a su manera y que repitieron ese binomio entre lo creativo y lo comercial que todavía hoy marca muchos concursos.

KWEMS, o la adaptación de una idea muy personal al público presente. Olivia MBia comenzó con su firma uniendo la cultura afroamericana más callejera y urbana con las raíces y el colorido de su África natal. La idea que daba forma a KWEMS era personal y perfectamente aplicable como pincelada al modo de vestir español o andaluz. Ahora, con su firma consolidada, su apuesta se presenta mucho más matizada y acomodada al público local. La inspiración africana sigue muy presente, pero ciertos estilismos parecen mirar más al público de Silbon que al de Asos. Vamos, que en la próxima Feria de Sevilla esta firma empezará a pedir su trozo de tarta.

Antonio Rivas. Acelerado y con el ritmo propio de las pasarelas urbanas. Al contrario de lo que creemos aquí, con desfiles donde las salidas se prolongan porque 15 segundos con la modelo fuera no bastan, Antonio Rivas presentó su propuesta en plena consonancia entre la colección en sí y el desfile. Mujer y hombre de la calle, con diseños que toman colores o patrones de uniformes o looks laborales para llevarlos a una moda que vale tanto para el día como para la noche. Sin estridencias ni excentricidades, el joven nos trajo la propuesta más interesante de este Code41.

Foto: Relier Comunicación

Patricia Bazarot tiene algo que decir(nos). Recuerdo su colección ‘Alive’ a pesar de los años y en este Code41 la diseñadora nazarena nos ha refutado lo bien que se maneja cuando une minimalismo, patrones que se basan en estructuras o simetrías y colores oscuros combinados con el metal al que refiere el nombre de la colección. Puede que sea una cápsula, pero su percepción urbana y dark de la mujer nos ha dejado con ganas de más.

El like como juez supremo. El tema de influencers metidas a diseñadoras o de diseñadoras metidas a influencers no es más que la versión 2.0 de cuando las famosas diseñaban líneas de moda para firmas del sector retail. Es un debate que estará ahí siempre porque la moda, como sector económico, siempre tendrá sus momentos de oportunismo. El caso de Rocío Osorno es ejemplar: todo lo que aparece bajo su marca son los vestidos de fiesta y corte nupcial hechos para rellenar el HT de #invitadaperfecta e impulsar los likes en instagram o facebook. Viendo su colección es fácil abstraer esos colores, tejidos, cortes o ideas que facilmente pululan por las redes sociales y que regalan momentos dulces tanto a las propias influencers como a las clientas anónimas que también reclaman su sitio. Y es ahí donde está la cuestión: Rocío Osorno no es la primera ni será la última influencer que vea el hueco de mercado y se lance a hacer moda por y para sus seguidoras. Es un fast fashion con cierto gusto por la etiqueta que no tardará en estudiarse en marketing. Al tiempo.

FRAILE DESIGN: ESPECTACULAR PUESTA EN ESCENA EN CODE 41 TRENDING DAY @fraile_design presenta colección con un brillante despliegue artístico.

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El espectáculo debe continuar: Fraile Design. Si bien el objetivo de Code41 es dar espacio a firmas o diseñadores cuyo concepto de la moda sea más práctico y enfocado a la venta directa, la pasarela no podía dejar pasar por alto la oportunidad de brindar un desfile de tiros largos, donde la costura, el espectáculo o la etiqueta vayan de la mano. Fraile Design fue la firma encargada de hacerlo y de poner el punto y final a la edición. Inspiración teatral, mayor escenografía e imágenes que, gráficamente hablando, daban más juego y se distanciaban del aire comercial del resto de propuestas.Y este cierre, a fin de cuentas, es el que se suele buscar en ciertos eventos de moda…

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