Con los ojos abiertos nos hemos quedado ante semejante titular y comienzo de noticiaLa Iglesia Episcopal, rama del anglicanismo en Estados Unidos aprobó hoy un ritual de «bendición» para celebrar las uniones de parejas del mismo sexo en EE.UU., sin que sean considerados matrimonios.

Esto quiere decir que las parejas homosexuales podrán celebrar su unión como pareja y su vida entregada a la monogamia como cualquier otro cristiano-hijo de vecino. Ello solo podrá ser en los estados de EE.UU donde el matrimonio homosexual sea legal pero, ojo, la Iglesia bendice la unión en pareja, pero no lo califica como matrimonio.

¿Qué tiene que ver esto con nosotros? Pues muy simple: en Ay Maricrú! somos muy de coplas, volantes, procesiones, romerías, Triana y Olé, flamenquito y toda la parafernalia andaluza. No vamos a ponernos a reivindicar el movimiento LGTB pero, desde un punto de vista cultural y de segmentación por publicos o social, compartimos mucho con cierto sector del público gay andaluz.

Planteadas las bases, sabemos que en la Iglesia Católica esta opción es más que imposible, al menos de momento y por unos cuantos de años pero queridos lectores: ¿Cuantos amigos gays conocéis que donarían su hígado por casarse unirse oficiosamente en la Ermita del Rocío ante los ojos de la Blanca Paloma?, ¿O en la capilla de los Marineros delante de la Esperanza de Triana?, ¿O en la basílica de la Macarena?, ¿O en la de la Esperanza de Málaga? Seguro que no son pocos. El mundo de las Hermandades y de la Semana Santa debe mucho al colectivo, ya sean en grandes ciudades o en los pueblos con sus patronas, además de que, cayendo en tópicos, ciertos gremios profesionales vinculados a este mundo tienen una tendencia sexual más o menos definida.

Es más, en las redes sociales puedes conocer las devociones marianas de muchos pueblos gracias a que entre los grupos de jóvenes (y no tan jóvenes) cofrades marijoses todo el mundo se conoce al potencial de la web 2.0 para compartir estas imágenes.

Lo que queremos decir es que si, sabemos que esto no pasará, pero que de ser así, sería cuando menos curioso ver a tantas y tantas parejas del mismo sexo saliendo cogidas de la mano porque si bien es cierto que hay una parte importante del colectivo LGTB que renuncia a la Iglesia y se declara incluso anticlerical, de la misma manera nos encontramos con otra parte que llega a ser un gran ejemplo de buen creyente (y cofrade) y que el día más feliz de su vida verá como no puede celebrarlo como si pueden hacerlo aquellos de otra tendencia.

De todas formas, si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma: ya ha habido bodas gays donde los novios (o novias) se han plantado una dolorosa (perdón con la insistencia con las Vírgenes pero ya sabéis que ellas son las que más devoción tienen entre la feligresía morada) completamente engalanada para presidir el enlace…. El tiempo dirá.