SIMOF 2018. Carmen Vega: El encanto de un instante
Frente a quienes se creen el eterno discurso de que la moda flamenca es un sector lleno de personas con economía desahogada, que trabajan en ella por capricho y que es un oficio con poca complicación, la realidad es que ser diseñador de flamenca es sacrificado, exige esfuerzo y, desde luego, a nadie ha hecho millonario a día de hoy. Y a veces lo que les queda a muchos de ellos es disfrutar del privilegio de trabajar en lo que les apasiona. Aunque a veces cuesta, aunque a veces duela, porque luego, cuando esté bien hecho el trabajo, llegará...
Leer más