Realizar un artículo dedicado a valorar lo que hemos visto hasta ahora de Macarena Giraldez se nos antoja como algo bien lleno de epítetos y pleonamos sobre sus capacidades artísticas en todos los sentidos de la palabra.

Macarena , por decirlo de alguna manera, es pura fantasía kistch. Sería la anfitriona perfecta del “Garlochí” famoso bar de copas de ambiente gay-cofrade-feriante-sevillanísimo  recargado en su decoración pero que es precisamente en su naturaleza en lo que reside su encanto. Macarena, ella sola, allí estaría en su salsa, rodeada de oro, opulencia, Dolorosas, gays que suben a sus Divas al altar (porque ella tiene mucho de Diva) y una pequeña línea que separa el histrionismo del objeto de culto. Ni que decir tiene que muchas Drags y Travestis del mundo de la noche le tendrán odio/envidia en este momento.

Macarena es así, es una artista con sobradas capacidades en todo y, por ello, recarga sus actuaciones (que hayamos visto) para dejar patente su sello: vozarrón en todo momento, estética cuidadísima, siempre barroca, dorada y que no falte maquillaje, paseo por el escenario con tronío e interpretación mas allá del marifetismo mas académico. Ella va mas allá: ella se clava los tres puñales, se muerde la boca, se vuelve a clavar las 2 manecillas que tiene el reloj, se entierra en vida y se pone los cuatro cirios. Ella vive la Copla y es incapaz de dejar que la Flor del Temperamento no florezca (valga la redundancia) cada vez que saca a la artista que lleva dentro.

Puede que sea su artisteo lo que le lleve por la calle de la Amargura en el programa (Pive este año no está muy por la labor de garganteos e interpretaciones gratuitas), pero no podemos dudar que tiene una personalidad propia y estrictamente marcada. Y ser diferente es lo que todos quieren ser. Puede que no sea ni favorita de público o jurado, pero ella lleva muchos años dedicándose a esto, sabe a qué hay que ir al programa y puede que nos sorprenda si empieza a dosificar sus capacidades para adaptarse a la mecánica y a las exigencias de los profesores. Eso sí, nunca jamás renunciando a su sello.

¿Cuál será su destino? A partir del sábado lo sabremos pero nosotros, aunque nos pueda cansar tanto barroquismo, esperemos que dure porque solo su personalidad ya promete.

 

Los Expertos Dicen:

“Macarena perfectamente podría ser un personaje de una película de Pedro Almodóvar, nunca ha oído eso de «Menos es más», (ni creo que esté muy interesada en oírlo), ella es el barroquismo coplero, es una pantera que hay que conseguir que, sin que pierda su salvajismo y su fuerza, la podamos tener en un piso sin que moleste a los vecinos, esa fuerza tiene que utilizarla en los momentos adecuados. Aunque su forma de maquillarse forma parte de ella, sería mejor dulcificarlo un poco, puesto que en algunos momentos parece un travesti, lo dicho una «Coplera Almodovar». O te gusta o no te gusta, con ella no hay término medio. No creo que tenga mucho apoyo del público a la hora de votar, aunque todos estaremos esperando su actuación.”

“Previsión: sus excesos le jugarán malas pasadas con el jurado, sobre todo con Pive. Tampoco pensamos que vaya a tener demasiado apoyo del público, por lo que no la vemos como una candidata firme para llegar a la final.
Valoración inicial: en Macarena, todo está marcado por la palabra exceso. Exuberancia física, excesos vocales, interpretación excesiva, vicios de tablas excesivas que en vez de contar a su favor cuentan en su contra. Pensamos que la única manera que tendría Macarena de prosperar en este programa es hacer algo parecido a lo que Juan Ramón Jiménez trató de hacer en sus últimos años con su poesía: desproveer su cante de artificios e intentar hallar la esencia de un cante natural que no luce porque está tapado por tanto exceso.”

 

A Favor: personalidad elaborada, rotunda y aire de artista que le dan empaque y seguridad en sí misma.

En Contra: lo que le sobra de artista le falta de cantante en el aspecto técnico (como le dijo Pive), la Copla no es solo gritar porque si. Nos gustaría ver una interpretación suya libre de garganteos y tonos altos.

Concursantes de Referencia: ni Verónica Carmona, ni Juan Calero, ni Gema Carrasco ni ningún otro concursante de raza gitana. Habrá que ver la personalidad propia de Macarena, porque nadie como ella ha estado en el concurso antes.