La prematura expulsión de María Carmona no solo deja en el décimo puesto de los finalistas a una de las grandes promesas del casting de este año, también simboliza el fracaso de una de las importantes novedades de está edición: los suplentes del «Viernes Noche».

Tras la gran experiencia del año pasado, el programa decidió que para esta quinta edición el viernes noche empezaría desde el mismo casting y así mandaron a esa primera gala más concursantes de lo normal para que algunos no llegasen ni a cantar y fuesen oficialmente los suplentes oficiales de este año. Si recordáis quienes no lograron en esa primera gala y acabaron en el viernes noche con Luis, muchos podréis intuir el común denominador de todos ellos: la mala suerte. Y es que, reconozcamoslo, algo ha fallado para que aquellos que prometían dar guerra en los retos hayan acabado tan mal en el programa, siendo Macarena Soto la única de ese grupo en lograr éxito en el programa y no precisamente por el jurado o el público, sino más bien porque ha logrado mantenerse en él (recordemos que el resto de retantes que ahora son finalistas entraron con posterioridad al Viernes Noche).

El destino de aquel grupo de suplentes lo conocemos todos: Macarena Giraldez solo duró dos semanas de concursante, Francisco Martinez, Rocío González o Cristina Torres no lograron vencer en sus retos, Fernando Rey fue injustamente expulsado y Aymar Bounaret y Delia Suarez no pasaron de ser suplentes y también fueron expulsados. Una sangría continua del viernes noche del que ni tan siquiera María Carmona ha logrado escapar, pues la cordobesa ha encontrado más obstáculos que facilidades en su trayectoria en el programa hasta acabar expulsada el pasado sábado poniendo así el fin de un ciclo que prometía mucho al principio.

De esta situación se sacan dos posibles conclusiones: o bien el programa se reserva a los retantes «buenos» para «más adelante» (como han hecho muchas veces) no exponiéndolos desde el principio, o bien estos suplentes han acabado «quemados» antes de ser concursantes y han caído como consecuencia de irregular evolución de esta temporada. Cualquiera de las dos lo explicaría, pero María Carmona y su expulsión reflejan como las prisas y la improvisación han dado al traste muchas de las ilusiones de este año, y eso es algo para aprender para el año que viene.