El Final del 6 de Enero supone para muchos el verdadero comienzo de las cuentas atrás que se inician con la segunda semana de cada año nuevo. Podríamos llamarla la cuenta atrás para vivir la mejor época del año, aquella por la cual muchos estamos orgullosos de ser andaluces. Si, es la misma época del año en que salen a florecer las críticas a la charanga y a la pandereta, al pan y circo para que la gente se calle y no se crea en el progreso.

Pero, ¿Sabéis qué?, ¡Olé Nosotros! Nos despertamos hoy pensando en que la próxima cita serán los Carnavales de Cádiz, la gente hacía cola desde madrugada para los abonos del Falla para ver la actualidad cantada por chirigotas. Entre medio, se presentarán las colecciones de Moda Flamenca, ya sea en pasarelas profesionales o desfiles organizados por Hermandades. Después viene la Cuaresma, que en Sevilla viene acompañada por un Via Crucis con motivo del año de la Fe para dar paso a los cultos, la pre-bulla, el pregón y los nervios por las previsiones meteorológicas hasta desembocar en el Domingo de Ramos. Una semana en la que no todos comulgan pero de la que al final, casi todos participan. Y al que no le gusta, también lo agradece para hacer un viaje. Sin recuperarse de este final Mairena del Alcor dará el pistoletazo de salida con los primeros farolillos, los primeros volantes y el primer albero: llega la temporada de Ferias que muchos comienzan en Sevilla capital. Después: Jerez, El Puerto de Santa María, Dos Hermanas, Córdoba y un infinito etcetera que recorre toda Andalucía. Pero no solo a la Feria van los volantes: mientras algunos disfrutan de su Feria en Ándujar muchos van a la Romería de la Virgen de la Cabeza (la más antigua de España) al mismo tiempo que otros miran hacia el otro extremo del Guadalquivir para desear que llegue el momento de empezar el camino del Rocío. En medio de ambas quedará Córdoba con sus Cruces de Mayo, Los Patios (que ya son patrimonio inmaterial de la Humanidad) y el Mayo Cordobés, 30 días en el que los califas se despiertan con ganas de disfrutar de su ciudad. Y si en Córdoba tienen la Noche Blanca del Flamenco, los Festivales de Cante Jondo y los conciertos de Copla también irán salpicando los fines de semana de la primavera y del comienzo del estío.

Con la llegada de los grandes calores, Granada celebrará el centenario de la coronación de su patrona La Virgen de las Angustias con una procesión magna de palios y luego se vestirá de fiesta para el Corpus, Sánlucar le dedica su Feria a la Manzanilla y, los que pueden, comienzan la «invasión» de la costa desde Huelva hasta Almería donde los Paseos Marítimos aguardan la llegada de muchos de nosotros. Y la cosa no queda ahí: Málaga vestirá de largo la Calle Larios para su Feria para que a la semana siguiente sea Almería la que se ponga los volantes para vivir su semana grande. La llegada de Septiembre nos devolverá a las ciudades, a la vuelta a la rutina (a pesar de la calor que seguirá con nosotros) aunque antes Chipiona rendirá devoción a la Virgen de Regla, Dos Hermanas a la Virgen de Valme o en Cantillana se vivirán sendos acontecimientos con sus dos Glorias. Así hasta llegar a la Feria de Jaen en Octubre donde se pondrá de nuevo el broche final a todo…

Un final de muchas cuentas atras, de muchos «ya falta menos», de ser y entender nuestra filosofía de vida y, sobre todo, de demostrar que trabajamos para vivir porque, para que todo lo que hemos mencionado salga adelante, mucha gente tiene que trabajar, que pringar, que esforzarse y comerse muchos marrones. Muchos esfuerzos y muchos empeños en ser felices con lo que tenemos, en hacer que nuestro pan rancio y nuestro circo anticuado salga adelante para el disfrute de unos y el sacrificio de otros. Tendremos retraso, paro, la cosa estará mal, pero son nuestras tradiciones, nuestras fiestas, nuestra forma de vivir la vida y de desconectarnos de la situación que nos rodea y que nos ahoga.

No somos un vagos y unos rancios, simplemente nos gusta vivir un buen momento aunque no deba serlo.

Y recordad: justo los que más nos critican por todo esto son los que vienen aquí a hacer turismo y a conocer como es todo, a la vez que nos imitan en su lugar de origen e incluso institucionalizan (y protegen) sus costumbres y tradiciones y ya quisieran para ellos la riqueza cultural y patrimonial que nosotros exponemos cada vez que nos echamos a la calle.

Bienvenidos. Ya queda poco.