A veces cuando te enfrentas a una colección puedes quedarte maravillado con la misma sin ningún tipo de información/prejuicio/expectativa previa y otras entender mejor esa idea que tenía en mente la diseñadora cuando gestaba su nueva colección.

Y la cosa aquí iba de gestaciones: si una colección es como un hijo que se pare todos los años, Margarita Freire nos ha regalado este año a “Carmen” una muestra influenciada claramente por su próxima maternidad, una experiencia que siempre ha condicionado la creatividad y el hacer de aquellos que se dedican al arte y al diseño. Una primera aproximación a lo que Margarita ha sentido con su colección la vemos en los colores: tonos pasteles, mucho rosa y beige acompañados de estampados florales a medio camino entre lo infantil y la adolescencia. Esa elección de colores se ve acompañada por faldas cortas, conjuntos de dos piezas con las tradicionales camisas que siempre vemos en Margarita, trajes de corte princesa o en el uso de los complementos (de las flores en especial). En el aspecto más formal, la colección resulta ser mucho más romera que ferianta, ya que las combinaciones o las faldas para el camino se llevan buena parte del protagonismo junto a los trajes con la manga al hombro, todo ello con un corte excelente que ya habíamos en anteriores entregas.

Haciendo una comparación ha sido como un poema hecho traje en el que la diseñadora de La Luisiana habrá tenido en mente a Carmen, pues todos los vestidos están hechos con un mimo especial. No es que sean mejores que otros años, lo que decimos es que Margarita ha impregnado en esta colección una ternura, una entrega particular, la misma que toda madre echa cuando le hace un vestido a su hija (¿Qué madre no se ha emocionado al ver a su hija con un traje que le ha hecho ella?), tal vez por eso las modelos lucían más bellas y esplendorosas, representaban a la mujer que se siente guapa, flamenca y arropada.

 

En Líneas Generales: Margarita Freire permanece fiel a su buen hacer en la costura y a su estilo más romero que feriante para darnos una muestra de buen gusto en Moda Flamenca.

Destacamos: el uso del color rosa mezclado con los tonos tierra y los estampados.

¿Me Recomiendas Un Traje?: el coral de manga larga, el estampado con falda corta o el beige con lunares azules son muy buenas opciones.