Pilar Vera tenía no uno sino EL Reto con su colección de este año y es que después de dos colecciones tan sobresalientes como «La Cruz de Mayo» y «Las Brujas» (esta última ya sabeis que es una de las predilectas de esta web) con lo mejor de la flamenca de los años 50 y de los años 70 respectivamente, la veterana diseñadora tenía la misión de no defraudar en una pasarela donde es una clara referente.

Y no defraudó: «Mis Flamencas» ha sido una colección en conjunto muy buena  donde Pilar ha sido a ratos «muy Pilar» y a otros ha experimentado e introducido cosas nuevas que no solemos ver en sus trajes. De la línea continuista podemos ver el corte de los escotes realzados con flecos y encaje o la potencia del color rojo que nos recordaban a lo mejor de Las Brujas. Tímidamente también hemos visto tres trajes de flores estampadas y manga larga que nos podría recordar al comienzo de aquella colección pero que concuerdan más en este desfile de muy sevillanas maneras. De «La Cruz de Mayo» Pilar rescata el clasicismo del lunar blanco, de los tonos pastel combinados con encajes de bolillos, las faldas con el talle más bajo o el aire añejo que impregnan los tonos nude en la moda flamenca. También queremos destacar las faldas de un solo volante con el corte en la cadera que en esta colección (por la caída de la tela) nos han recordado más a los trajes canasteros que de Feria.

En las novedades de este año encontramos los escotes de barco y los trajes sin manga de patrón más sencillo que tienen en las telas de pequeños estampados su mejor activo para destacar en el Real de la Feria a la vez que acompañados por pequeños pañuelos (sin flecos) anudados al cuello. Este aire chic y de traje de flamenca que se aproxima al traje de noche lo pudimos ver mejor ya conforme nos acercabamos al final con la recuperación del negro y de tejidos poco habituales entre volantes acompañados de flecos, encajes o tul bordado para la flamenca más nocturna. En el final del desfile volvería a actuar Joana Jimenez con un traje rojo, muy de «coplera» y con volante de capote.

Como decíamos, Pilar supera el reto y no defrauda: su colección destila más sevillanía que en otros años, los diseños una vez más tienen la versatilidad suficiente como para ajustarse a cualquier figura femenina y la diseñadora sigue autorreferenciándose a la vez que va incoporando nuevos detalles y diseños a la «Flamenca de Pilar Vera» que todos los años se pasea por Sevilla. Por decirlo de alguna manera, Pilar es como Madonna: no es la más creativa pero sabe captar aquello que se está poniendo de moda (o que se vaya a poner) y se lo lleva a su terreno/estilo para reintepretarlo y dejar a todos con la sensación del trabajo bien hecho.

 

En Líneas Generales: colección muy ponible, muy para la Feria en la que los escotes vuelven a lucir mucho y las faldas no pierden nada de vuelo.

Destacamos: las telas estampadas, muy bien elegidas y llevadas a los trajes.

¿Me Recomiendas Un Traje?: nos quedamos con el traje de flores estampadas en distintos tonos de rosa o con el de talle corto para las que quieran ir con un poco de salero a la Feria.