Se puede renovar, se puede cambiar o se puede mantener fiel a su estilo. Te puede gustar o no, puedes reconocer el trabajo pero por algún motivo “todo tiene un por qué”. También en el diseño. Por eso, Ángeles Verano nos presentó el pasado sábado una colección genuina y estrictamente fiel a lo que la diseñadora nos suele traer año tras año. Una muestra continuista, que recupera ideas de sus últimas propuestas y que parece más orientada a su clientela fija (que en los momentos en que estamos es la principal a la que hay que atender) que a impresionar sobre una pasarela.

Alfileres de Colores” es el nombre bajo el cual hemos visto a la Ángeles de toda la vida tanto en patrones (volantes asimétricos de corte minimalista, en cascada sobre una pierna y escaso vuelo dando ese toque de flamenca que gusta de coger su falda y juguetear con la caída de la misma) como en diseño (pocas novedades en la que destacan los blusones para conformar los dos piezas junto a pantalones de corte flamenco) en la que lo mejor vuelve a ser el buen gusto que tiene Ángeles a la hora de elegir telas. No solo porque este año haya mostrado una paleta de colores más amplia que en años anteriores (de ahí el nombre de la colección) recorriendo la gama de tonos pastel, pasando por tonos muy vivos, la combinación del negro con tonos tierra o morados, la gama de azules y celestes o el protagonismo del naranja ya casi al final de la colección. En medio de ellos estaban, como no podía ser de otra forma, los estampados (clave en sus diseños): muy bien conjuntados en los trajes azules, en otros Ángeles se ha recreado en las combinaciones llegando a unir en un mismo modelo hasta 5 telas de distinto diseño arriesgando lo suficiente como para mostrar algo distinto. A pesar de que la revisión con lupa permite apreciar muchos matices, la sensación que queda de la colección es la de una colección conservadora, adaptada a un momento donde se entiende que el riesgo deba ser mínimo pero que, al verse en una pasarela, siempre haya ganas de más.

En Líneas Generales: Ángeles permanece fiel a su estilo con una colección llena de contrastes, con momentos muy acertados y otros en los que te quedas con ganas de más.

Destacamos: la costura. Los tejidos empleados no son para nada agradecidos de tratar y una virtud de la diseñadora es lo bien que sabe emplearlos y colocarlos para dar su toque personal (y muy flamenco) tanto en escotes como en volantes.

¿Me Recomiendas un traje?: no es el mejor ejemplo para la Feria pero nos gustó mucho el traje con el que Miss Sevilla abrió el desfile. También nos quedamos con rojo anaranjado de una manga que cumple con lo que se pide: sencillo, flamenco, elegante y desenfadado. Otra opción es el de estampados en verde y morados con el volante en cascada sobre una pierna.