Mónica Rosón, Nazaret Compaz, Amparo Macía, Juan Peña y Laura Gallego al finalizar el desfile

En la Moda, como en cualquier otra industria creativa, hay que distinguir dos fases importantes en el proceso de creación: la idea y la ejecución. En Moda hablamos de diseño y de patronaje. Un buen diseño mal ejecutado tiene menos probabilidades de salvarse de la quema que una idea dudosa perfectamente trabajada. Así a primeras, Amparo Macía tiene en la costura su mejor aval, un arma poderosa frente a las “que van a copiar” y como elemento diferenciador que ha hecho de la diseñadora jerezana una de las más prestigiosas en Moda Flamenca.

No queremos decir con esto que no haya diseño en lo que hace Amparo. De hecho en “Unicas“, su colección presentada en la Pasarela Flamenca de Jerez, hemos visto creaciones difíciles de llevar al talle y que precisaban de alguien experimentado en la materia para que saliesen bien. Eso es precisamente lo que hace Amparo: una lección continua de como hacer trajes de flamenca, de como hacer volantes de clavel, con mucho volumen y flamenca o de como ajustar los cuerpos para que el traje regional no pierda un apice de feminidad. Como decíamos en el reportaje de Nuevo Montecarlo, los trajes probablemente no incorporen muchas novedades respecto a otras colecciones, pero el sello de Amparo en sus trajes hace que te entre un “no se que” al verlos que lo único que quieres es feria y más feria. Aunque esas ganas sean producto de los patrones más clásicos o de los volantes más generosos de la colección, siempre es típico de las colecciones de Amparo ver algunos coqueteos de la moda flamenca con la moda de fiesta o al reves: los trajes con faldas llenas de mini volantes sin vuelo, los dos piezas de blusa y falda de vuelo (o de bailaora). De la unión de ambos nace la gran novedad de este año: vestidos de dos piezas con falda de volantitos y blusones de manga ancha, espalda al descubierto y escote no apto para las menos atrevidas (si bien los pudimos ver a modo de mantoncillo sin flecos en algunos pases).

Amparo repasa así su carrera por segundo año consecutivo, en un ejercicio constante de autorreferencia en el que los esquemas más clásicos de la diseñadora se repiten a la vez que se van introduciendo importantes novedades que hacen de la flamenca de Amparo Macía una de las más femeninas y sensuales que pisan la Feria. Y como la sensualidad también es cuestión de colores, llama poderosamente la atención el uso de tonos calidos (rojo, verde, coral, amarillo o naranja) junto al turquesa, el blanco o algunos estampados ademas de que el color negro tiene un papel secundario como detalle de algunos trajes para acentuar el aire gitano de alguno de ellos. Por último, debemos destacar que en esa referencia a su carrera no podían faltar Laura Gallego y Juan Peña cantando durante el desfile, a Mónica Rosón abriendo el desfile o a Nazaret Compaz luciendo bata de cola como cierre del mismo.

 

En Líneas Generales: Amparo Macía vuelve a proponernos una flamenca clásica junto a una más desenfadada y sensual pero en la que el volante y la costura son los principales atractivos.

Destacamos: la escasez de complementos y de detalles (bordados, flecos, encajes) que vienen a demostrar lo poco que necesita un traje para impresionar.

¿Me Recomiendas Un Traje?: el blanco de media manga con tela estampada, el coral con flor en el escote o el rojo de cuello barco. 3 opciones distintas para vivir la Feria de tres formas muy distinta.