"No vas a ser la más querida por el público" Pive se lo dijo a Verónica Rojas y así pasó. Eso es lo que conlleva tener una voz "distinta"

¿Qué es el «publico especializado»?, ¿A que refiere tal nombre? Normalmente bajo este nombre se debería englobar a aquellas personas cuyo conocimiento e implicación con una marca, producto o servicio es alta de considerable importancia. Ello crea de manera espontanea una élite, un publico objetivo al que dirigirse y que es el marca el éxito o fracaso de una campaña o de un producto.

En el mundo del arte también existe este «publico especializado» pero a día de hoy se confunde con una élite que se ve a si misma en la capacidad de decidir que es bueno o malo. Y aquí empiezan los problemas: históricamente la estética como filosofía del arte no ha podido responder a la pregunta de qué es bueno o qué es malo en la creación artística. No existe la objetividad científica o un baremo que diga si una pieza es mejor que otra. Por ejemplo: ¿Es la Gioconda el mejor retrato de toda la historia? Puede que el más famoso si, pero el arte no se ciñe a métodos que decidan su validez. En el caso de la música ocurre lo mismo: nada puede decidir que te guste más una canción u otra, eso depende de lo que cada persona perciba. Si existe patrones para calibrar unos mínimos de calidad en la producción y para valorar voces o uso de instrumentos, pero la historia ha demostrado que personas que «cantan mal» han sido grandes artistas. En la Copla también pasa esto.

Los que habéis visto el programa durante estos cinco años podréis recordar como en más de una ocasión se ha aludido a un público no mayoritario, que tampoco es el que más vota ni el que sigue el programa con mayor fidelidad pero que, casualmente, todos los años tenía una concursante que encajaría en este público por su tipo de voz. Al principio no tenía nombre, pero después empezó a hablarse de «público especializado«. Que sepamos nadie lo ha mentado en el programa, pero Pive Amador si lo ha dicho indirectamente, consciente tal vez de que en internet se hablara de este grupo de audiencia del programa.

¿Quienes son? Supuestamente los seguidores de Sandra Cabrera, Gloria Romero, Mercedes Ríos, Verónica Rojas, Álvaro Hernández, Selina del Río, Ana María Morales o Inma de Herves. Decimos supuestamente porque no es que sean todas a la vez pero casi: son las «voces elegantes o líricas», los concursantes que en teoría mejor formación musical tienen, que mayor técnica despliegan o que más elegancia dan al programa. También se les ha llamado piquerianos o poco copleros en comparación a sus compañeros. Ninguno le ha llorado a Carmen Amaya ni se ha puesto los cuatro cirios de Elvira la Cantaora, mucho menos va a desarrollar su carrera de Feria en Feria, tal vez por eso el «público general» no los tuviera entre sus favoritos y quedaran para ese «publico especializado» o que supuestamente tenía muy buen gusto y era los que valoraba a aquellos concursantes que, por lo general, han sido muy bien tratados en las puntuaciones del jurado y prácticamente olvidados en las votaciones del respetable. De hecho los ha habido que han asumido que estas voces son mejores y dicen «cantan muy bien pero no me dicen nada». ¿Por qué? Porque son para el público especializado.

¿Es este público más especializado en Copla? Rotundamente no. Que prefieras la voz de Sandra Cabrera a la de Joana Jimenez no quiere decir que entiendas más de Copla. El género patrio es un verdadero crisol de voces y estilos, una paleta de color donde caben muchos y donde no hay nada que decida que es mejor. Y la ausencia de flamenqueo no hace que la Copla tenga más gusto o sea más refinada o mejor, simplemente es distinta. Que no te guste es lo mismo que prefieras unas alegrías en vez de unas seguiriyas en el Flamenco, estas eligiendo dos formas de entender una forma artística.

Nuestro consejo para cualquiera que piense que el público especializado está por encima del «normal» es que se quiten de en medio los prejuicios y las pretensiones y se dediquen a disfrutar. A fin de cuentas el arte es para disfrutarlo, no para estar en todo momento decidiendo que es mejor o peor.