Álvaro Díaz: gran estreno de la noche donde los haya fue “Soleá de mis pesares” una preciosa pieza de La Paquera de Jerez con la que Álvaro recuperó ese factor sorpresa y las ganas de estar concursando y seguir maravillando. De la actuación hay poco que decir, solo que contrasta y se agradece escuchar esta canción en una voz aguda y distinta a otras que la han cantado y que Álvaro, cuando quiere, no hay quien le tosa. 10.

Nazaret Marcos: sin duda, el pasodoble se ha convertido en la bestia negra, en el subgénero que mas trabajo le ha costado en el programa y que en “Tengo un te quiero” nos ha dado una actuación donde el compás ha brillado por su ausencia, tampoco ha habido coordinación con la banda y la letra parece que la ha soltado porque, sencillamente, tenía que decir algo. Actuación más que decepcionante de una de las mejores voces de esta quinta edición a la que hay que decirle que no es justo que haga tan bien unas canciones y otras le salgan tan reguleras. 6.

Cintia Merino: podría haberle salido un “Torre de Arena” pasado de roscas y de chillidos, pero la versión que Cintia nos ha dado esta noche de Marifé ha tenido como punto a favor que ella ha recitado y dicho la canción en las estrofas principales e incluso ha estado comedida en los estribillos. Una verdadera demostración de que “menos es más” en las que ni siquiera el final ha sido muy del estilo de como los hace la sanluqueña. Buen ejercicio de control llevado a la perfección. 10.

Inés Robles: la jienense ha pasado de uno de los pesos pesados a una canción poco conocida en la que ha tenido un tropezón pero en el que ha sacado su picardía y ese aspecto de niña buena-no tan buena que muchas veces muestra. “La cinta de mi sombrero” es un tema en el que lo mejor es lo bien que ha controlado Inés las subidas y el cambio de tonos, algo a tener muy en cuenta, además de su muy buena acertada capacidad de reacción. Y es que a veces lo mejor de las canciones “desconocidas” es que sacan de manera inesperada lo mejor de muchos concursantes. 9.

Manuel Cribaño: estigmatizada (por decirlo de alguna manera) por la voz de Joselito, “Doce Cascabeles” forma parte de esas coplas costumbristas, tan de cine de barrio (otro estigma para una canción) que tan bien le sientan a Manuel Cribaño que esta vez, aparte de tener un desencuentro con la letra, ha cantado con el tono muy bajo respecto a la banda y ha hecho una coreografía donde se notaba que Pedro estaba detrás de él porque se ha notado los automatismos a la hora de moverse por el escenario y la falta de naturalidad a la hora de moverse. Podría haber estado mucho mejor. 7.

Ana Pilar Corral: trillada y quemada del programa. Así están tanto las “Carceleras del Puerto” como Ana Pilar que de una sobrexposición innecesaria lo que un quiere es que ofrezcan algo distinto y que Ana Pilar sea concursante por derecho propio ya que ella sale, canta la canción como debe, como el tema lo exige y ella lo hace sin más y con profesionalidad. Actuación bien hecha pero que no pasará a ser de lo mejor de la jienense. 7.

Álvaro Rey: la historia de “María Magdalena” sacó afuera el caracter y la masculinidad de Álvaro en una canción muy conocida en voz de mujer. Meritorio por su parte ha sido el haber introducido detalles personales teniendo en cuenta el poco espacio entre nota y nota que la canción deja para ello, aunque ha tenido veces que parecía muy concentrado en no perder el compás e incluso se le ha notado en la cara. Muy buena actuación en la que nos ha faltado algo de desparpajo. 9.

Jonathan Santiago: teníamos ganas de ver al linense cantar “Poema de mi Soledad” pero también nos temíamos que lo hiciese tal como nos lo imaginasemos. Y asi fue: los cambios en los arreglos de la banda que se desprendieron del aire de balada rockera de las versiones anteriores y le dieron un toque más melódico que hizo que Jonathan exagerase y en vez de melancólico sonase trágico cuando esta canción no lo requiere, de la misma manera que no pide soltar tanta voz, ni caracolear ni aflamencar lo más mínimo. Hay canciones en las que, se diga lo que se diga, hay que seguir los parametros de la versión original y Rosa Marín, Verónica Rojas y Selina del Río lo entendieron muy bien. 8.

Inma de Herves: escuchando a Inma cantar “Callejuela sin salida” entendemos que la voz de la onubense está vocalmente preparada para cantar lo que sea, pero la música a veces no la acompaña. No sabemos porque, pero cuando mejor suena y cuando mejor interpreta es cuando canta canciones poco melodramáticas con arreglos que no sean lentos, e incluso que incorporen coreografía. Eso sí esta noche ha pasado del menos a más, con una primera parte algo discreta pero que después se ha crecido en la segunda parte, llevando la voz más arriba y cantando el estribillo con muchísima más autoridad, que es como hay que hacerlo en esta canción. 9.