Cartel de la Romería del Rocío para este 2012 de la Hermandad Matriz de Almonte

Aunque las Hermandades más lejanas ya han iniciado el camino de ida hacia la Aldea, esta semana será la Romería del Rocío, la más grande de toda España y uno de los eventos que más público atrae a lo largo y ancho de todo este país. Paradigma del sentir popular y de la religiosidad entendida de «andaluzas maneras», algo tendrá esta romería para que muchos digan «no se lo que tiene, pero hay que vivirlo para entenderlo». Misterios aparte, tal como llevamos haciendo esta primavera, aquí va un decálogo para los que nunca han ido y sienten curiosidad por hacerlo:

1. Íbamos de peregrinos y se nos fue de las manos: ¿Quieres hacer el camino completo? Esta no es la pregunta que hay que hacer. Más adecuada es: ¿Tienes 1000 euros? Hacer el camino completo, entre carreta, casa, comida, bebida y… lo que sea, sale por todo esto y más. Esto es como Semana Santa, Feria o cualquier fiesta: algo quieres, algo cuesta.

2. ¿Qué Romero eres tú?: hay tres tipos. 1) los que van y reconocen que lo que les gusta es el cachondeo, 2) los que van de muy devotos pero después no ven ni de lejos a la Virgen porque han ido al cachondeo y 3) los que realmente son devotos, si van a ver a la Virgen, no se pierden la procesión y… ¡Oiga que somos humanos a fin de cuentas! Pero lo importante es recordar a qué debe ir y cumplir unos mínimos de decoro. Para quedarse en una casa y no salir de ella ya están el resto de fines de semana de todo el año.

3. Al Rocío no se viene a dormir: haciendo el camino, lo más que se duerme son dos horas. Siempre habrá alguien que te despierte en cuanto se vea llegar el alba y en esta semana realmente faltan horas para vivirlo todo. Ya en la aldea hay camas que sustituyen a las carretas, pero las casas tampoco son para el descanso.

4. ¿Tienes casa?: Gracias a los famosos, toda España sabe que lo de tener «casa en el Rocío» viste mucho en Andalucía. Dicho así: quien tiene casa, tiene un tesoro. Tesoro en el que llega a entrar media hermandad a lo largo de la noche y en el que cualquier baldosa es buena para descansar. Y esto no es como la Feria: a la casa se le saca mucho partido a lo largo del año.

5. Agua Albero para todos: si eres amante de la higiene, te diremos que en el camino hay que hacer un poco como los vaqueros de las películas americanas del Oeste. Te lavas como puedas donde puedas. Ya en la aldea la cosa cambia si bien las duchas suelen ser (muy) comunes. Digamos que hasta que no vuelvas a casa no te pegarás un gran duchazo de eso que todos queremos de vez en cuando.

6. Plan alternativo: si no quieres hacer el camino porque los cinco puntos anteriores no son lo tuyo, la mejor opción es la que hace muchísima gente: ir el domingo a la aldea, echar el día y ver la procesión por la noche. Lo hace mucha gente y ello hace que el próximo domingo, día grande de la Romería, se congreguen en los alrededores de la aldea un millón de personas aproximádamente.

7. Todos somos rocieros: a veces la gente es tan básica que cree que los grupos sociales son compartimentos estancos en los que tienes que ser de una manera y de ahí no te salgas. Si eres pijo no puedes votar a Izquierda Unida, si eres cani no puedes vestir de Spagnolo, si eres perroflauta no puedes ser cofrade… y así hasta un arsenal de tópicos bien desfasados. Lo decimos porque no son pocos los modernos (muy modernos) que el resto del año van de fashion, chic, cool, cosmopolitas y [inserte su anglicisimo aquí] que después van al Rocío, hacen el camino y van perfectamente ataviados. Si, hace tiempo que las fronteras de la segmentación social desaparecieron y hoy en día el Rocío, como las grandes fiestas, es universal (y tan universal que de entre las más de 100 hermandades, hay una de Bruselas representando a todos los devotos de Europa).

8. Codigo de estilo: finalizadas las ferias de Sevilla y Jerez, el sector de la moda flamenca mira hacia el Rocío. Para ellos, pocos problemas: Spagnolo, La Bocha, El Capote, La Yeguada para los que quieran ir cómodos, y traje de corto para el que vaya a montar. No deben faltar nunca ni el sombrero cordobés ni el pañuelo atado al cuello ni los botos para el camino. Para ellas, en el año en que el canastero ha sido el protagonista de las pasarelas, recomendamos trajes cómodos para el camino y las mejores galas para cuando estés en la aldea. No podemos elegir a ninguna diseñadora porque en Almonte se ven trajes de todos los estilos aunque no son pocas las romeras que NO estrenan traje en el Rocío ya que la mayoría prefieren eso de «lo estreno en la Feria y después lo tengo para el Rocío». Y más se dice con la crisis económica que está cayendo.

9. Misión Imposible: aparte de ser una saga cinematográfica, es también el acercarse a la Virgen. Durante la procesión, a pesar de las caídas y dela inestabilidad del paso, los almonteños se encargan de que nadie se acerque más de lo debido (recordemos que son la Hermandad matriz y que son los más cercanos a la Virgen). Y si logras llegar muy cerca, después pasa lo que pasa

10. Famosos: ya no está Carmina (una de las musas indiscutibles de esta página web), Isabel Pantoja no se deja ver tanto y María del Monte lo hace a su manera. Si estarán el Chuli, el Pai y el Cabra y una buena retahíla de famoseo y cortijerío andaluz de primera. Pero, como en la Feria de Sevilla, la cuestión no es ver famosos, sino donde te los encuentras y con quien te los encuentras. Más de una sorpresa te llevarás.

 

Por último, y para cerrar esta guía para posibles nuevos rocieros, os decimos que si: Hay muchos topicos y leyendas urbanas que intentan descareditar la imagen de la Romería en base a que es todo cachondeo y…. ejem ejem. Sea verdad o no, a todos nos encanta la fiesta y, que coj*****, esto es más divertido que hacer el camino de Santiago. Lo de hacer ejercicio de fe, cumplir con la hermandad e ir a los actos no es obligatorio, pero somos mayorcitos y cada uno debe saber a lo que se va y porque se va, además que la presentación de algunas de las Hermandades ante la matriz, por ejemplo, es un espectáculo de los que hay que ver, y una visita a la Ermita para ver de cerca a la Virgen es muy recomendable. Hay mucho mito, pero no todo el monte es oregano y no debemos de olvidar que lo importante de verdad es Ella.

 

En pocas palabras, todo aquel que ha ido, acaba repitiendo.