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Hoy se cumplen 76 años del asesinato del artista granadino Federico García Lorca. Decimos artista que no poeta pues Federico demostró en vida sus dotes para distintos palos artísticos más allá del verso. Podríamos dedicar esta entrada a hablar de su obra, de su influencia en las letras de la Copla clásica, o de las piezas del género que nos dejó como El Zorongo o ¡Anda Jaleo!, pero no, hay una parte de la personalidad de Lorca que nos interesa y que, a día de hoy, a muchos le cuesta que una persona pueda ser así.

Lorca era homosexual, comunista, libertario y de izquierdas, pero también era patriota, le gustaba e iba mucho a los toros, le fascinaban nuestras tradiciones y nuestro folclore (¿O es que nadie lo ha entendido en sus obras?), además de ser católico (llevó la Cruz de Guía de la Hermandad de Santa María de la Alhambra de Granada en 1928). Durante la segunda república se podía ser de un bando o de otro, pero casualmente a nadie le daba vergüenza ser español, en los dos bandos se amaba el país y se sentían orgulloso del mismo, las diferencias políticas no se traducían en sentirse o no de España. De hecho, la Copla se escuchaba y vivía unos dulces momentos, disfrutada y cantadas por unos y por otros, de hecho, si nos fijamos en algunas letras, se puede decir que era un género avanzado para su época.

¿Qué queremos decir con esto? Pues que la forma de ser de Lorca, esa versatilidad personal, hoy es igual de incomprendida. ¿Por qué? Porque somos así de simples. Si te sientes orgulloso (entendamos que hablamos tanto de hombres como de mujeres, no vayan a pensar que esto solo va por el género masculino) de ser español, escuchas Copla, vas a los toros, crees en Dios y/o eres cofrade sencillamente eres un facha. Ser lo contrario es ser un rojo y parece ser que es incompatible que algunas cosas se mezclen. La conclusión es simple como una zanahoria, pero hay gente que todavía prefiere que esa clasificación se mantenga en vez de aceptar que cada uno es de su padre y de su madre. Y así nos va… Da igual que en Andalucía haya muchos copleros, cofrades, taurinos, rocieros y orgullosos de sentirse españoles que a la vez se consideran de izquierdas o incluso reconozcan su homosexualidad. Hay que ser de uno o de otro, estamos tan vulgarmente bipolarizados que no se admite otra opción que ser de una manera o de otra, y para unos serás de los otros y viceversa… Porque el «eso no te pegas porque eres así» se escucha en ambas partes.

Si algo nos demostró la edad de plata de la cultura española es que nuestras tradiciones, nuestro arte y nuestra cultura no entendía de ideologías, eran de todos y todos disfrutábamos de ella y puede que Lorca, entre otros, lo entendiesen a la perfección. Lástima que a día de hoy los haya que les cueste entender que se puede ser así….