La evolución lógica de las grandes voces femeninas al lograr el éxito internacional pasa por adaptar su estilo musical a un público más masivo o menos experimentado en el género que le dio la fama. Falete es indudablemente uno de los nombres propios de la Copla y el Flamenco contemporáneo pero precisamente eso es lo que no se ve en «Sin Censura». De hecho a ambos géneros se les intuye pero no se les espera tanto como antes. Según sus propias palabras “Es muy diferente a todo lo que he hecho antes, mi disco menos flamenco. Es un antes y un después porque aquí no hay fusión. Me he sentido muy bien y sigue sonando a Falete”.

Desde luego que es un antes y un después y que su voz sigue siendo muy personal pero, a la vez, podemos ver la faceta de cantante por encima de cantaor que tiene Falete, porque «Sin Censura» nos recuerda a los discos que Rocío Jurado grabó fuera de España, cuando abandonó sus géneros primarios y se pasó a la canción melódica, justo lo mismo que hace ahora el sevillano: se internacionaliza por medio de la balada, el bolero y la canción melódica. Temas de amor ligeros con una voz menos flamenca, que apenas deja intuir un quejío y que se entrega al lirismo kistch de la música latinoamericana (solo con la producción musical de Victor Daniel se nota bastante que el disco está grabado en Miami). Un homenaje a los estilos que hasta ahora no podía haber incluido en sus grabaciones pero que aqui, al aparecer unificado, resulta un conjunto que bien podría ser un recopilatorio de la mejor Rocío Durcal («Olvidarte», «El que la hace la paga»), la Rocío Jurado de Manuel Alejandro («De que me acusas», «Fue un gran error conocerte») o la Isabel Pantoja post «Marinero de luces» («Ya está bueno», «Al amor hay que cuidarlo»).

Un disco de diva sin censura (cuya portada que recuerda a un disco de la islandesa Björk lo dice todo), sin prejuicios ni ambigüedades, porque si en lo musical y en la voz encontramos al Falete menos Falete, en las letras (especialmente en la segunda mitad del disco) volvemos a ver a ese artista que no juega con las medias tintas a la hora de expresarse y que, a pesar del buen conjunto final, esperemos que vuelva pronto al Flamenco.

En líneas generales: Falete cruza el charco tanto en lo musical como en lo conceptual y hace un disco que bien podrían haberlo grabado alguna de las dos Rocíos en caso de estar hoy con nosotros.

Destacamos: el cambio del registro vocal que nos deja ver un Falete más lírico pero con la misma fuerza y caracter que hemos visto hasta hoy.

Lo Mejor: «De que me acusas», «Al amor hay que cuidarlo», «Fue un gran error conocerte»