Después de un estreno cogido con pinzas y en el que faltaban muchas cosas por pulir (apagón aparte), el nuevo Se Llama Copla realizó anoche su segunda gala en el que vimos algo más de rodaje, una mejor organización o desarrollo pero en el que nos siguen sobrando algunas cosas como el bar (donde las personas con más desparpajo ante la cámara son los dos camareros), el product placement que le endosan a Álvaro Díaz (desde luego que la interpretación no es lo suyo) y esa hora de duración que se nota que le sobra y que el público a buen seguro agradecería que se recortase. Entre las cosas que nos gustaron de la gala, aparte de las actuaciones, está la sección de Juliana que anoche estuvo mejor encauzada o Juanma Lara que, al igual que Ana Fernández la semana pasada, aportó buenos consejos en sus valoraciones. Aquí, como la semana pasada, solo hablaremos de las actuaciones que iban a concurso:

Manuel Cribaño: si de segundas oportunidades va esto, lo último que necesita el de Peñaflor es cantar de nuevo el «Bule Bule«, un tema que ha llevado por bandera este verano en los conciertos y en los que el factor sorpresa ha sido inexistente. Agradecemos a Manuel su iniciativa y el calentar la noche pero, si esto va de concursar, su número de anoche parecía más de artista invitado que de concursante, que también está muy bien, pero que, al final de la noche, te dejaba indiferente. 8.

Anaraida Sánchez: fue una de sus mejores actuaciones cuando estuvo de concursante (además de la primera una vez que consiguió el banquito) y sorprendió por dar un toque distinto a su forma de interpretar y cantar la Copla, pero anoche «Embrujá por tu querer» se le atravesó a Anaraida, que se peleó con la letra y se le veía con un poco de ansiedad a la hora de moverse, lo que le hacía parecer que iba muy acelerada además que no se le veía metida en la interpretación. Sabemos que lo suyo es el drama, pero de ahí a empeorar algo que hiciste bien… 7.

Mari Ángeles Marín: nos preguntábamos anoche en twitter, ¿Qué necesidad tiene Mari Ángeles Marín de demostrar nada a nadie? y nos lo volvemos a preguntar. Pocas concursantes vocalizan, dosifican la interpretación y tienen ese comportamiento de diva baladista que ella tiene. «Cuchillito de agonía» fue una master class de saber hacer coplero, una perfección bien llevada y una exageración controlada para no alcanzar el histrionismo. 10.

Ana Pilar Corral: con un estilismo imposible y poco favorecedor además de nada acorde con un tema como «Paloma Brava«, Ana Pilar hizo anoche una buena interpretación vocal del tema de Rocío Jurado pero para nada estaba metida en el tema: nada de interpretación ni de sentir la letra. Estaba indiferente y podía estar cantando ese tema como si recitase el la lista de la compra, algo raro siendo la interpretación uno de sus fuertes. Francamente, no entendemos lo que hizo anoche… 7.

Patricia del Río: el recorte de la banda nos impidió volver a escuchar los arreglos de «Tengo Miedo» con los que Patricia la cantó en la cuarta edición. Eso no impidió otra lección magistral de una de las voces más potentes y seguras que ha pasado por el programa. Como pasase al final de su paso por el programa, la de Castilleja pasa por ser una de las concursantes a la que menos trabajo le cuesta cantar o interpretar además que en su actitud y talante no se ve que busque el aplauso fácil sino que quiere hacerlo bien. Y como de bien hizo anoche (de nuevo) «Tengo Miedo». Espectacular. 10

Álvaro López: vuelta al ruedo para una de las voces más versátiles y personales del programa. Coplero en porte y actitud pero con un tono cercano a una voz de jazz, Álvaro se olvidó de todas y cada una de las versiones de «La Bien Pagá» para hacer (de nuevo) la suya propia. Aunque sabemos (por experiencia propia) que su voz gana en distancias cortas, se agradece mucho ver un cantante distinto pero que sabe encajarse en el programa aunque no sea un coplero al uso. 9.

Isabel Geniz: también muy limitada en cuanto a arreglos musicales, «Al alimón» es una farruca que puede parecer fácil para cualquier cantante de flamenquito, pero que tiene unos giros y una especie de rap aflamencado que pone a prueba la respiración del que la canta. Isabel, que anoche estuvo más Isabel Pantoja que nunca (parecía ella en Cantares), tuvo gracia y salero farruco para moverse por el escenario y caracter en la interpretación además que, como dijimos la semana pasada, su voz tiene ahora más cuerpo, lo que le ha dado más rotundidad y sonoridad al número. 10.

 

Terminadas las actuaciones, supimos que Ana Pilar Corral repetía como favorita, mientras que Mari Ángeles Marín veía como, cinco años después, el publico la ponía de nuevo en el reto. En backstage esperaba una concursante de la que apenas hemos sabido desde su expulsión (y eso que fue de las más queridas de su edición): Selene Molina, que reapareció en el plató más guapa, más mujer (del vestido mejor no hablamos), pero que venía arrastrando los mismos vicios que tenía hace 3 años a la hora de interpretar y de subir, pero que había ganado en la afinación comp pudimos ver en su mitad de «Limosna de Amores». Mari Ángeles sencillamente abrió el reto con una técnica y gusto a prueba de expulsión y solo con eso logró quedarse, no sin antes llevarse la unanimidad del jurado. Como decía Pive, nos habría gustado ver a las dos como concursantes pero alguien se tenía que ir. Veremos quien viene de retante la semana que viene.