La primera gala de concurso de la sexta edición siguió en condiciones similares a lo que habíamos visto en semanas previas, aunque lo mejor fue que eran todos voces nuevas. Unas voces que la mayoría, en otra edición no habría superado un solo reto pero que aquí tienen su banquito sin mayores problemas. Como decimos siempre, aquí nos gustan las carreras de resistencia así que esperaremos que tanto el programa como los concursantes vayan a mejor en las próximas semanas.

Mari Ángeles López: la voz de flamenquita (que no flamenca) la tiene, pero debutar con «Quiereme que tengo tela» le ha venido enorme. Primero porque sin bailarines esta farruca de Gracia Montes no se luce, segundo porque Mari Ángeles no matiza nada al cantar, su voz suena plana y solo sube en los finales pero sin control ni detalle. No es muy coplera pero tampoco resuelve como artista y para esta canción hace falta carácter  leerse bien la letra y creérsela un poco y no hemos visto nada de eso. 5.

Álvaro Camacho: al igual que con la cara se puedo ir a muchos sitios pero no a todas partes, lo mismo pasa con la voz. Álvaro tiene una voz personal, bonita y original, pero le falta trabajo, rematar y terminar lo que tiene que cantar y, sobre todo, quitarse los nervios que a veces le hacen parecer que ande perdido por el escenario o que quiera terminar cuanto antes, como le ha pasado con «Patio Banderas«. Mucho mejor que en su estreno, a Álvaro le hace falta ir más allá de la buena voz que tiene y necesita trabajar la expresión corporal (que no facial) además de que debería moverse mejor en el escenario. 6.

Carolina Caparrós: la primera actuación en la que vimos trabajo de verdad por parte del concursante (o los resultados de una semana de preparación) con una actuación bien planteada de principio a fin y todo bien preparado fue «La luna enamorá» de la cordobesa. Carolina afina bien, coloca la voz y llena con ella la canción, de la misma manera que lo sabe vender, sabe situarse en el escenario y resulta muy agradecida de ver en general. Si saben darle los temas puede darnos muy buenas noches. 7.

María Antonia Tenorio: coplera al 100%, María Antonia ha estado muy cómoda y en su salsa con su actuación de «Silencio cariño mío» donde ha realizado una actuación profesional, donde se ha bastado con la bata de cola para pasearse por un escenario frío y vacío y en el que se ha visto más coplerío innato que técnica vocal. Como sabe hacerlo bien, a María Antonia le hace falta sorprender y esta noche lo ha hecho solo porque lo que se había visto antes que ella quedaba por detrás. El problema vendrá cuando sus compañeros la adelanten. 7.

Elena de Carmen: [primera nota de estilismo de la noche. ¿A quién se le ha ocurrido vestir, peinar y maquillar a la de Bollullos como a una señora mayor? Su look desde luego recuerda a la Rosa Marín de la primera edición]. Elena, en su actuación, ha demostrado que viene del flamenco: notas alargadas, garganteos innecesarios y en casi todos los finales y escaso movimiento escénico. A su favor estaba el empaque y la rotundidad a la hora de vender y de rematar, aunque «Campanera» es un tema que no requiera tanto caracter y pida más tronío. Elena apunta mejores maneras que sus compañeros aunque necesita acostumbrarse a la Copla. 6.

Francisco Miralles: vamos a ver, por alusiones lo decimos aquí. Nos mandan a la mierda y nos dicen que no nos atrevamos nunca más a hablar de Copla y a ensuciar su nombre. La persona que nos dijo lo hacía, teoricamente, defendiendo a este concursante. Pues miren ustedes, no hay necesidad de asistir al destrozo de «Señorita» que hemos visto esta noche. Francisco Miralles no tiene suficiente voz, gesticula demasiado y pregona cuando debería subir la intensidad que el tema tiene cuando toca el estribillo. Repetimos: ¿De verdad insultamos a la Copla? Insulto es ver como esta joya de canción se canta de esta manera. 4.

Jesús González: el recien elegido como décimo concursante del programa, se estrenó nada menos que con «La Salvaora«. Más seguro y con mejor porte escénico de la semana pasada, la voz de Jesús sigue siendo un descontrol entre los tonos graves y agudos que, como dijo Diego Benjumea, no se aprecia en cual de los dos hace el falsete. Cierto es que le hace falta trabajar para poder depurarlo pero en su caso se puede decir que progresa adecuadamente y que está trabajando por mejorar aunque también debe escucharse menos ya que problema tal vez procedería de sus propias ganas por querer llegar más allá de donde puede. 6.

María Espinosa: [segunda nota del estilismo de esta noche: ¿A quién se le ocurre ponerla a cantar «Cántame un pasodoble español» con un look en negro más propio de «Romance de la Otra»?] La benjamina del programa sigue siendo la mejor voz concursante a todos los niveles: Controla, modula, tiene técnica, porte escénico, madurez, planta de coplera, lo hace fácil cuando debería ser más difícil, sabe venderlo y hace que el nivel suba cuando le toca subir al escenario. Esperemos que sepan cuidarla porque no es normal que con 16 años se suba al escenario como si tuviese 30. 9.

Pedro Moreno: viendo el nivel de la gala y como estaban debutando el resto de concursantes, el debut de Pedro con «Los Cuatro Candiles» fue de lo mejorcito que vimos en la noche. Su voz no está hecha a la Copla, le falta quejío y no suber muy bien, pero la parte cantada del tema estuvo bien afinada e interpretada, donde vimos a un Pedro muy inspirado y metido en la canción que mostró más posibilidades y un trabajo sobre el escenario superior al de sus compañeros. Sorpresa muy grata en general. 7.

Mónica Vargas: a la concursante que cerraba las actuaciones le pasó lo mismo que a la que las abrió: empezar con una rumba flamenca de Gracia Montes, «La lumbre de tu cigarro» en este caso, sin bailarines, sin un estilismo apropiado, sin frescura, gracia, salero y sin caracter en la voz hace que todo se te ponga en contra. Mónica podría hacerlo mejor, pero esta noche ha cantado como sin darle nada de emoción a la canción y sin tener mucho talle de artista. 5.