En medio de una sociedad tan mediatizada como la que vivimos hoy día hay que aprovechar el éxito como sea, haciendo que el corto plazo se imponga y que se tenga que sacar “lo que sea” con tal de vender y aprovecharse de la renta que te da ese éxito. Es lo que ocurre con los cantantes que salen de concursos de talentos que sacan un disco con prisas, sin madurar, sin pararse a pensar en las canciones o, ultimamente se ve mucho más, a grabar un disco de versiones directamente para sacarle los cuartos a un público poco exigente.

Como dice el refranero “pan para hoy, hambre para mañana”. Muy pocas carreras artísticas se mantienen de esa manera en las que no hay equipo creativo o de marketing detrás tuya. En ese aspecto el debut de Álvaro Vizcaíno es el mejor ejemplo de lo que se debe hacer cuando has tenido un trampolín como lo es Se Llama Copla. “Esa Parte de Mi” es un disco que prescinde mayormente de las versiones, que no parece grabado con prisas y corriendo y que es el debut de un cantante que viene para quedarse y no aprovecharse de una moda o éxito efimero. Dicho de otra manera: no es un sacadinero, es una declaración de intenciones de un cantante que ya lo era antes del programa y que aquí saca afuera su verdadera personalidad: cantante de pop aflamencado que nos presenta una colección de 10 canciones que, en conjunto puedan recordar bastante al estilo del primer Manuel Lombo, pero que son perfectas para las emisoras de radio andaluza, para cantarlas con una guitarra en una juerga rociera y/o ferianta, como banda sonora de un desfile de flamenca o para que los grupos de flamenquito y rumbitas puedan renovar repertorio. Ejemplo de ello es “Hay una rosa que enamora mi alma”, un tema que bien podría abrir el próximo desfile de Nuevo Montecarlo en el próximo SIMOF o que sirve para un roneo andaluz gintonic mediante. Lo mismo decimos de “Aquello que sentimos” o “Inocente pobre amigo” mientras que ese himno de “Córdoba de mis amores” aparece con aires nuevos y la voz en los coros de Patricia del Río, compañera de edición de Álvaro y la voz femenina del programa que mejor casa con la del califa coplero.

Como hacer un disco de copla con temas ineditos era complicado y hacerlo de versiones es impersonal, Álvaro ha optado por lo más difícil pero también por la opción más comercial: canciones nuevas flamenquito-pop con el punto preciso de cantaor, letras con versos que caben en un tuit (“Quiero” o “Recordaré”), algún tema dirigido a un público más amplio como “Tus Caricias”, un buen primer single para captar a los oídos menos copleros pero que no es la mejor carta de presentación para este conjunto que funciona muy bien, que le recomendaríamos a aquellos más prejuiciosos con las voces de Se Llama Copla pues lo mejor es que no parece un disco de un “coplero” pero tampoco se aleja mucho de lo que cabría esperar de él y, por todo eso, creemos que Álvaro viene para quedarse.

En líneas generales: Álvaro Vizcaíno debuta con un disco pensado, estructurado y bien planteado donde apuesta por pop andaluz puro, buenas e ineditas canciones y se abre a un público más amplio. Ojalá otros compañeros tengan la misma suerte que él.

Destacamos: la solidez y el buen montaje del conjunto. El disco se escucha facilmente dejando pasar una canción detrás de otra.

Lo Mejor: “Aquello que sentimos”, “Hay una rosa que enamora mi alma”, “Con divisa verde y oro”