Tras finalizar la última edición de Cibeles (o MBFWM), pude leer una reflexión de la periodista Gema Castellanos, directora de Informativos.net, en la que consideraba muy positivo el patrocinio de Inditex de la pasarela, pues algunos de los jóvenes emprendedores que fueron al enorme showroom instalado en Ifema podría captar con sus diseños la atención de algún trabajador de la compañía y conseguir trabajar y aprender mucho del sector moda de la mano del grupo que construyó Amancio Ortega.

Pablo Lanzarote estuvo allí y, que se sepa, no se va a trasladar a Arteixo, pero debió de aprender mucho en aquella experiencia en la principal pasarela española. A partir de esa experiencia nace la que es su colección para la próxima primavera/verano: Be BoHeMian. Los que conocemos su trabajo fuimos con la expectativa de ver otro ramillete de trajes de fiesta con las transformaciones y los accesorios que ya forman parte del universo personal que está formando el diseñador gaditano, pero no terminó de ser así. En vez de eso, nos encontramos con una propuesta, tanto de moda femenina como masculina, compuesta por conjuntos genuinamente veraniegos, con colores muy vivos, tejidos sueltos o con caida, estilo muy informal y pensado para el diario. Como dice su nombre: se bohemio, o hippye, pero desde luego con un toque muy chic y cuidando los detalles. Para ellas el diseñador propone camisas holgadas pero marcando los cortes, pantalones de talle alto y faldas de talle alto o trajes con cuerpos muy entallados y que lucen su encanto en los puños de las mangas, en los remates o en los estampados cuidadosamente elegidos y colocados en cada prenda. En los chicos nos encontramos con unos diseños que nos llevan directamente a Ibiza a Marbella, con unos cortes que nos recuerdan a esas interminables noches de verano con el mar mediterráneo de fondo, dibujando un hombre atrevido, pero también desenfadado y que busca ese toque de diferenciación que se ven en los estampados o en la fuerza de los tonos empleados. Una vez más, como no podría ser de otra manera, hay que elogiar el gran trabajo de Daniel Lora como patronista de la colección que logra unos inmejorables acabados en la colección.

Aún así, todos sabíamos que allí faltaba algo. La colección que estábamos viendo nos sacaba una faceta nueva de Pablo, completamente comercial y que gustó mucho, pero tal vez nos habíamos acostumbrado a otra cosa que finalmente apareció cuando vimos desfilar a un grupo de nueve modelos acompañados de lentejuelas, tul, cortes más entallados, estilo mucho más de gala (o de Lujuria como reza su nombre) y esa personalidad en cada diseño que están haciendo de Pablo uno de los nombres imprescindibles de la Moda Andaluza. Mostrando una vez creaciones para ellos y ellas, la parte lujuriosa de la colección se movía entre la sensualidad, la elegancia y la inquietud justa por ir más allá de lo convencional. Impresionante en las trajes para ellas y arriesgado para ellos, Pablo volvió a dar otra lección de Moda en la que el blanco y el gris cedían el protagonismo al tono nude que, al revés de lo que suele pasar, resultaba muy favorecedor en cada modelo que vimos.

En líneas generales: Pablo Lanzarote firma una colección que muestra una madurez como diseñador, como creador y como empresario pues ha juntado en una misma pasarela una parte claramente comercial, pero muy personal y muy bien planteada, y una segunda parte que es al 100% su estilo y lo que hemos ido viendo desde sus primeras pasarelas.

Destacamos: Hemos de decir que es muy positivo ver como el que era una joven promesa sabe canalizar su creatividad hacia hacia un ámbito más comercial, pues no han sido pocos los que se emborracharon con un premio y después no supieron tener una visión más allá del negocio que es la Moda. Pablo ha demostrado que, aparte de diseñar, quiere vender y hacer ruido y por este camino no dudamos en que lo va a lograr.

¿Qué me recomiendas?: Para ellas: de la parte bohemia nos quedamos con el conjunto de pantalón naranja y cardigan rosa o el vestido largo en tono azul verdoso; de la segunda parte, sin duda, con el traje blanco de tela brocada. Para ellos: el conjunto de camiseta y pantalón blanco con estampado modernista (con foulard/mantoncillo celeste), la camiseta en mostaza con pantalón estampado o la americana rosacea con pantalón gris.