Amara Tempa, retante de la gala. Foto: Luisa Méndez Villalobos.

Primero Juan Calero, luego vinieron Inma del Río, Paco Quintana, Juanma Jerez y Rocío Navarro y, por último, Óscar Calderón. La séptima gala de Se Llama Copla se había caracterizado por traer a un retante fuerte, a una persona con tablas, experimentada y que daría mucho que hablar en su edición. Así fue en las cuatro primeras ediciones y así pudo ser el año pasado si Óscar Calderón no se hubiese quedado en blanco. Seis grandes voces cantaron el reto en esa gala y ello siempre suponía un cambio en el grupo de concursantes: basta con ver como Inma, Paco y Juanma lograron en pocas semanas en convertirse en concursante «fuerte» de su edición. Este año podría haber pasado lo mismo si no fuese porque la gala 7 era también la previa a la especial de Navidad y, claro, no es lo mismo. Aún así, la retante de esta gala no desmerecía para nada los 6 nombres antes mencionados: Amara Tempa, una malagueá de voz personal y bastantes tablas en la expresión corporal gracias a su formación en el conservatorio.

Dejando a un lado a la retante, la gala nos dejó de nuevo a Álvaro Montes como favorito del público mientras que María Antonia y Mónica Vargas volvieron a ser candidatas al reto debido a que el público les ha dado la espalda una semana más ya que estaban fuera de la zona de peligro por el jurado. Junto a ellas fue candidata al reto Anabel Collado que esta vez no logró salvarse. Si corrieron esa suerte Jesús González y Sonia Blanca que con apenas 25 puntos salieron de la zona baja de la tabla gracias a los votos del respetable.

Ante este panorama, Álvaro salvó a una María Antonia que parece ser una causa perdida en el tema de los votos del público. También lo es y también se salvó de cantar Mónica Vargas ya que Amara eligió a Anabel para cantar el reto de la noche. La copla del reto era «Triniá» y en él vimos a Anabel Collado muy inspirada, metida en el tema, con todo perfectamente medido y la voz muy bien montada, haciendo un estribillo y un buen final en el que no tiró de voz sino de sentimiento. Amara Tempa por su parte, estuvo muy bien en lo poco que pudo mostrar de expresión y movimiento, mientras que en voz fue de menos a más aunque con algo de prisa por llegar al estribillo donde se ha lucido muy bien llegando también a un gran final y regalando el reto de mayor altura de toda la edición.

El resultado final fue, casi como se veía venir, que la retante no entraba. No solo porque Anabel ha defendido muy bien su puesto en el programa, sino porque mirando la hemeroteca coplera vemos que antes de un especial de Navidad todos los retantes se han quedado fuera. Una pena porque Amara ha tenido muy mala suerte (y una rival muy complicada enfrente), habría sido una concursante muy interesante y podría haber dado muy buenas actuaciones. Como dijo Marta Quintero, ojalá le den una segunda oportunidad…