En Sevilla tenemos, desde un punto de vista del estilismo, tres entregas anuales de los Óscar. Se llaman Domingo de Ramos, Jueves Santo y Viernes Santo. Son los días para estrenar y arreglarnos como nos dé la real gana, de ir con nuestras mejores galas, de lucir modelito, brillos, peinados y maquillaje sin miedo a nada (bueno si, a la lluvia, pero corramos un estúpido velo).

Estas tres entregas oportunidades de arrasar con el vestuario desgraciadamente se traduce en un aburrido y rancio espectáculo en el que, si, vamos muy arreglados, pero la sensación general es de arriesgarse poco y de ser muy conservadora con respecto al estilo que cada uno tiene. Así, vemos a pijas vestidas como señoras de cierta edad, chonis que mezclan el look tronista con lo que se puso para la boda de shurmana, o una amplia mayoría con ese vestido de Zara, Berhska, H&M o Blanco que esta semana y la que viene estarán colocados estratégicamente en un perchero y que en 11 días podrían superar en número a los nazarenos de la Estrella.

Como el riesgo va a brillar por su ausencia, hemos decidido hacer una recopilación de looks que nos encantaría ver pero que no aparecerán por Sevilla durante la semana mayor. Para ello nos hemos basado en las dos colecciones (para el otoño/invierno pasado) que tienen la culpa de la actual oleada barroca que hay en la moda y que en Velasco celebran día sí día también: Dolce & Gabbana y Balmain. La de Domenico y Stefano es una muestra que bebe directamente del bordado religioso-cofrade aplicado sobre todo a piezas y trajes para grandes ocasiones, mientras que la de Balmain tiene tintes más modernistas o art decó para una moda con un toque más casual o de diario.

Si bien las únicas personas en llevar bordados serán los acólitos, aquí va una muestra de lo que no veremos en Semana Santa pero que, sin duda, sería una muestra de como ir a la moda, apostar por el diseño y demostrar que si, que esto es como la entrega de los Óscar:

 Domingo de Ramos: el primer día de la Semana Santa es día de sol radiante, de belleza y alegría, de Sevilla tiene un color especial. También es un día de blanco, ya sea por la Paz, la Borriquita, la Cena o la Amargura. El mismo color que se puede lucir con encajes, aplicaciones en dorado y el negro para contrastar. De la línea menos recargada de Dolce&Gabbana pero con unos patrones que no veremos con facilidad dentro de unos días.

 

Lunes, Martes y Miércoles Santo: pantalones de pitillo, jerseys y cazadoras Línea casual e informal pero recargadas de detalles y de dibujos que no son barrocos, pero que dan un toque único para los días en los que la gente se arregla menos.

 

Jueves Santo, by Dolce&Gabbana: probablemente, si hay un día en el que la colección de la pareja italiana se lucuría más y mejor, ese es el Jueves Santo. Negro, dorado, terciopelo y encajes. El primer vestido es sin duda la mejor opción al ser diferente sin ser excesivo, al igual que el tercero, que tampoco se excede pero aquí llamaría mucho la atención. El segundo (con su correspondiente forro o lo que fuese por dentro) también se luciría muy bien. Para las que quieran aguantar hasta ver la Macarena en campana, no olviden los abrigos como los de las últimas dos imágenes.

 

Jueves Santo, by Balmain: negro o con aplicaciones plateadas o terciopelo negro brocado. El dibujo del primero ha sido imitado por Blanco o Zara, pero las habrás que ni por esas se lo pongan por mierdo a hacer el ridículo. Aún así, repetimos: es Semana Santa y las dos firmas han mirado de reojo a nuestra opulencia, ¿Por qué no atrevernos con ella?

 

Madrugá: seguimos con Balmain. Terciopelo verde brocado o con aplicaciones. Look más abrigado para la noche más mágica, con un verde esperanza en tonalidad más oscuro y que mantiene el estilo, porque eso de ir muy arreglada el jueves para después ver la Macarena en vaqueros, como que no pega mucho….

 

Viernes Santo: blanco y negro con su toque de dorado y un corte menos ceremonioso que el jueves. Los dos colores del Cachorro nos valen para estos tres looks llenos de pequeños detalles y que si podrían aproximar a lo que vamos a ver pero no, no va a ser un parecido tan claro.

 

Y para ellos…: Dolce&Gabbana también incluyó la estética barroca en su colección masculina, sobre todo en las americanas, abrigos o jerseys. Si de por sí muy pocas chicas se atreverían a lucir lo antes expuesto, ya no hablemos de ellos. Aún así, una de esas chaquetas con camisa blanca y pantalón negro para el jueves… ¿Por qué no?

Dejemos el aburrimiento y el sopor rancio de los estilismos en nuestra semana mayor y vayamos siendo algo más creativos, que no siempre tenemos la ocasión de lucir nuestras mejores galas.