Pasada la Feria de Abril, toca hacer un repaso a lo visto por el Real. Los diseñadores proponen, la prensa y los blogs hablan de tendencias y recomendaciones pero es el público real, el que compra y se pone los trajes, el que decide cuando una tendencia ha triunfado y cuando no. Aún así, como todo en moda, hay que dejar que las ideas que se lanzan un año maduren y exploten en el siguiente. ¿Qué nos ha dejado la Feria de Abril y qué hay que tener en cuenta para 2014? Aquí va nuestro resumen:

Nuevo Montecarlo, Rocío Peralta y Pol Núñez: los básicos de la Feria. Las tres firmas sevillanas de moda flamenca son las grandes triunfadoras de la pasada edición. Ya sea en versión original o copiada hemos visto muchos diseños fácilmente identificables con el estilo de las 3 diseñadoras. Nuevo Montecarlo y Pol Núñez son dos indudables básicos de la Feria de Abril ya que son referentes para el público sevillano y sus trajes siempre van a encajar con el estilo y la personalidad a grandes rasgos de la fiesta en Sevilla. Rocío Peralta, a pesar de su juventud, viene pisando fuerte y promete ser uno de los nombres a tener en cuenta en los próximos años: su estilo sencillo y muy sevillano también es del gusto del público de la ciudad. Además, cuando en Sevilla se dice eso de «yo es que para la Feria soy más clásica», se habla implícitamente de este estilo de moda flamenca con canasteros, mantoncillos a ras de escote, flor encima de la cabeza y moño o recogido. El problema de ese clasicismo es que, a veces, se confunde con un exceso de sencillez o de falta de originalidad.

Renovación de mantoncillos: las que no han estrenado traje parece que al menos si lo han hecho con los complementos. En mantoncillos hemos visto como por fin va desapareciendo el de plumetti y se apuesta por algo más de diseño. A los de Rocío Peralta y Pol Núñez se une un nombre propio que, desde luego, se ha visto y mucho en la Feria: Ángeles Verano. Pintados a mano sobre seda y con toques muy personales, los mantoncillos que se podían encontrar en la tienda de la diseñadora (que los vende en exclusiva) han sido uno de los protagonistas en cuanto a complementos. Las que hayan optado por llevarse el traje y mantoncillo de Ángeles habrán agradecido la frescura o comodidad de sus trajes en una feria donde apenas se ha bajado de los 30 grados durante el día.

Aurora Gaviño: la diseñadora no ha debido de tener un mal año en cuanto a ventas. Por un lado se han visto varios modelos similares a este, combinando tela negra con encajes en tonos fluor, una de sus propuestas que, a priori, no era de las más comerciales pero que parece que han gustado en su clientela. A ello se une el éxito de su línea de trajes low-cost que se podían ver este año en su tienda. Todos ellos tenían varias cosas en común: costaban 390 euros, eran de corte canastero con el volante recogido en la cadera y no faltaban los encajes que tanto gustan a la diseñadora.

Sin duda Aurora ha sabido adaptarse a la crisis con una línea asequible que a la vez mantiene su sello en el diseño y que es la respuesta perfecta para aquellas que se escudan en que «me hago el traje en la modista o costurera porque me sale más barato«.

Respecto a esto último, he de hacer una pequeña reflexión por cosas que he oído varias veces: la moda flamenca está compuesta por artículos de lujo en el momento que estamos hablando de trajes que incluyen varios metros de tela que, si son de una cierta calidad, tienen un precio, a lo que hay que añadirle encajes y detalles que incorpora cada modelo. A esos costes fijos que van en la elaboración de un traje se une la mano de obra, el plus de exclusividad por el diseño (señores, el diseño es un activo intangible que se paga), el coste de las pasarelas o de los gastos de comunicación, el alquiler del taller o de la tienda en pleno centro de Sevilla así como los sueldos de las modistas y los correspondientes impuestos. Es entendible que no todo el mundo puede pagarse ahora mismo un diseño de mil euros, pero no que se hable tan rápidamente de precio desorbitado y se diga eso de «me voy a la modista» porque he escuchado en Feria a más de una chica decir que está descontenta porque el escote o las mangas no le han quedado bien o porque la falda no era como ella quería. Pensad que en el precio que se le paga a los diseñadores también va una parte dedicada a «tu seguridad». Y, ojo, habrá casos y casos por una parte y por otra, pero un profesional cobra más caro en el momento que, desde un punto de vista formal ejerce como tal.

Volviendo a lo visto en la Feria, el otro trío de triunfadores de la Feria son, un año más, Micaela Villa, Doña Ana y Asunción Peña: comparadas con Inditex en algunos casos, hay que decir que este año la colección de Micaela Villa ha estado mejor que en otras ocasiones y que se han visto trajes que, además de baratos, eran bastante interesantes y con estampados vistosos. Eso sí, de la misma manera que ir a una boda con vestido de Zara es «jugártela» seguro que más de una habrá coincidido en una caseta con otra flamenca con el mismo traje. Se agradece a estas marcas, eso sí, que este año hayan sido más originales y hayan hecho mejores trajes.

La recuperación de los 90: de manera jocosa se pudo oir que «la crisis está sacando afuera los trajes que jamás nos volveríamos a poner». No sabemos que ha pasado pero este año se han visto, más que otras veces, los trajes de volante de clavel en las mangas y cortados a la cintura, ese estilo tan de los años 90 que creíamos muerto, que tanto daño hizo a la moda flamenca y que se recupera cuando no tienes otro traje que ponerte tu o no tienes otra cosa que prestarle a tu amiga de fuera. A ellos se unen también los trajes de crespón y los dos piezas, en una oleada por recuperar lo que se llevaba hace 10 años y que ha dejado estampas olvidables de cuando la moda flamenca estaba realmente en horas bajas en cuanto a estilo. Si bien estamos en crisis y hay que reciclar la pregunta es: ¿No se podían reciclar esos trajes que se compraron hace 6 años cuando estábamos en plena bonanza económica?

Famosos en el Real: de todo lo que hemos visto en fotos de los famosos en la Feria de Abril, sin duda la que mejor iba era Marina Danko con este traje de Lina. Clásico, flamenco y muy elegante, además de que le da un aire rejuvenecedor pero sin pasarse.

¿Tendencia para 2014?: de esta Feria sacamos varias conclusiones. En primer lugar, parece que el canastero se va (¡por fin!), las faldas de volantitos aguantan y el volumen en los trajes de momento no se termina de recuperar. Allí donde antes había canastero este año se han visto trajes con faldas cortadas y abiertas desde la cintura y con 1, 2 ó 3 volantes de escaso vuelo y por debajo de la rodilla, repitiendo ese patrón. Se puede decir que el estilo setentero podría ser el protagonista de 2014 en muchos desfiles ya que en este 2013 se ha visto bastante en la Feria. No sería de extrañar que el próximo SIMOF venga con muchos trajes que repitan el patrón que vemos en este modelo de Rocío Peralta, en el que el cuerpo se entalla, las faldas se abren y los volantes (que puede ser incluso uno solo) tienen mucha caída y dan la sensación de que el traje pesa poco. Además de Rocío, Pilar Vera ya tocó este tema en 2011, pero la pregunta es: ¿Veremos mucho «Cantares» la próxima temporada?

El tiempo dirá….