Superviviente de los castings de todas las ediciones, Carolina Caparrós logró por fin este año convertirse en concursante de Se Llama Copla tras haberlo intentado en todas las ediciones y haber estado a punto de ser retante en la primera gala de la tercera edición. De haber sido retante en aquella noche, se habría quedado fuera del programa y no habría conseguido un banquito. Tres años después pisó de nuevo el escenario y esta vez lo hizo para quedarse logrando ser la única cordobesa de la sexta edición además de formar parte del grupo de finalistas.

Constante y algo discreta en sus primeras noches, Carolina ha sido de esas concursantes que han entendido que esto se trata de una carrera de fondo y que hay que hacerlo poco a poco, ganándose el respeto del jurado (y del público) a cada actuación y no demostrando desde el principio sus cartas. Ello le ha permitido vivir una buena evolución en el concurso, intercalando coplas de aire costumbrista, con canciones más propias de revista española o incluso la copla ye-yé. Una versatilidad coplera que tenían como común denominador el protagonismo de su belleza cordobesa y su feminidad más que patente  que ha dado a las cámaras del programa algunos de los mejores primeros planos de las 6 ediciones del concurso.

Si bien con el jurado ha tenido semanas muy buenas y otras no tanto, Carolina ha sufrido unas valoraciones que a veces ponían en evidencia que a todos no se les valoraban por igual, ya que ella era de las pocas a las que le bajaban la nota (en exceso) si tenían un pequeño fallo, costándole mucho trabajo obtener los 9 o los 10 puntos cuando otros de sus compañeros lo habrían conseguido con esos mismos fallos. A pesar de ello, su trayectoria ha sido bastante notable tirando a sobresaliente y ha sido una gran recompensa para esa constancia y paciencia que ha sabido tener estos 6 años.

Elegimos hoy para resumir su paso por el programa una copla que, como ella le dijo a Pive en los casting de la cuarta edición, va con segundas, «Dime que me quieres«:

 

A favor: muchos retantes la tenían siempre en el punto de mira a pesar de tener buenas puntuaciones. El día que cantó el reto calló muchas bocas al venirse arriba y demostrar que su voz puede llegar más alto de lo que muchos pensaban.

En contra: su relación con el público está llena de idas y venidas, aunque en las últimas semanas no ha bajado de la tercera posición.