La escuela Sevilla de Moda realizó el pasado viernes 4 de octubre sus desfiles dentro del evento de la Noche en Blanco de los museos en Sevilla, una actividad cultural en la que se dan cabida a las diversas artes y que, en este caso, nos mostró la creatividad de un buen número de emprendedores de moda.

Con las obras del mismísimo Picasso a modo de convidados de piedra y en un entorno tan de gala como es el antiguo pabellón de Estados Unidos de la exposición del 29 (actual sede de la Fundación Valentín de Madariaga), la noche solo invitaba a disfrutar de arte y de belleza, de creatividad emergente y de ideas que nos traían los nuevos valores. Sea casualidad o no, nos llamó la atención que varias de las colecciones que vimos mirasen hacia el Sur, un concepto que últimamente está muy presente en la moda española. Y es que, si de unos años para acá hemos sido inspiración, ¿Acaso no nos toca a nosotros hacerlo?

Esa pregunta se la debieron hacer algunos de los jóvenes que presentaban sus propuestas aunque, curiosamente, hubo casos en los que parecía que eso iba de afrancesar o italianizar lo español:

La más genuina en su creación fue sin duda Patricia Tascón: inspiración taurina, tanto en concepto, como en color, tejidos y formas: rojo, blanco, azul pavo, grana y oro se esparcían por unos diseños que imitaban los trajes de luces, recordaban la parte más ganadera de la fiesta nacional o incluso lanzaban un guiño a la eterna relación entre folclóricas y toreros.

María Avila por su parte presentó una colección con pocas concesiones a la sencillez en la que el oro, los estampados y los cortes se entregan a una mujer que busca ser sensual y con carácter. A medio camino entre la reciente oleada barroca y la española de los años 90, la diseñadora creó una colección que es una buena alternativa a lo que actualmente estamos viendo en la «moda para bodas«.

De inspiración claramente italiana y ochentera pero con elementos propios de nuestra cultura, Cordón de Seda presentó una serie de trajes en color negro que jugaban con el grana y oro en los complementos y en algunos detalles. Visión sobria a la vez que desenfadada del sur que recordaba, por momentos, a esa frase de Versace en la que reconocía que no vestía a señoritas.

Habitual en las pasarelas de la escuela, Mario Gallardo presentó una colección compuesta en su mayoría por trajes largos de fiesta con mucho brillo, cuerpos entallados y rescatando algunos elementos de su última colección de flamenca. Elegancia y feminidad para aquellas que no quieran pasar discretas ni perder la esencia sureña sin renunciar a los cortes menos recargados.

Por último, sin ser una colección como las otras de las que hemos hablado, hemos de destacar este vestido de Noelia Guardia con un estampado y un color más que acertado y que también recoge (en parte) esa fuente de inspiración que es el sur.

Os dejamos con algunas imágenes de los desfiles para que podáis completar la visión que os hemos hecho de las creaciones de estos emprendedores de moda: