El 19 de Noviembre es una fecha marcada en rojo para la amplia legión de seguidores y de admiradores de Laura Gallego. Ese es el día en el que la artista volverá a pisar las tablas del Lope de Vega para deleitar a propios y extraños con su arte. Aprovechando esta cita hemos podido hablar con la artista que nos contó sus impresiones sobre este concierto y sobre la grabación de su disco:

No es la primera vez que pisa este escenario pero Laura Gallego siente que si lo es porque llega con un disco nuevo bajo el brazo, su primer disco. Después de dos actuaciones en solitario ella misma creía «que lo tenía dominado pero ahora siento los mismos nervios del primer día pues es otra Laura Gallego la que van a ver«. Una Laura que presenta un disco con nuevas canciones, no la cantante de copla que coge lo mejor del género y lo lleva hasta su voz. Eso no quiere decir que vayan a faltar la copla y el flamenco, Castillos de sal es una propuesta con la que se amplía el abánico, una forma de ofrecer una imagen de artista más variada y personal, aunque no nos faltarán sus coplas de siempre.

Clave es el apoyo que ha tenido y tendrá de los Lauristas: un club de fans que le sigue allá donde va, que se encarga de que ella se sienta arropada y que le pide siempre que le cante ciertas canciones. Da igual que hayan pasado cinco años, temas como «Mi Niña Lola» siempre aparecen en los conciertos porque, por más que se lo escuchen, siempre quieren volver a disfrutarlo en voz. Tanto es así que es la única copla que aparece versionada en el disco. Preguntada sobre ello, Laura nos contó que para ella «es un tema que solo me trae grandes recuerdos: mi primer 40 y el primero de los retos de la final de Se Llama Copla«. Es la única versión porque Castillos de Sal está pensado tanto para sus fans de siempre como para aquellos que les guste la voz de Laura Gallego pero no sean copleros o flamencos.

El cambio de registro que supone este disco fue algo que Laura experimentó desde la grabación del mismo. Realizado en verano entre Madrid y Chiclana y bajo la producción entre otros de David deMaría, entrar en el estudio fue toda una novedad para ella: los músicos no estaban detrás de ella para seguirla, la voz no podía ser tan espontánea como en el directo y los tiempos se marcan de otra forma. Los que le hayan visto sabrán que una de las grandes armas de Laura Gallego en su potencia en el directo, su capacidad de hacer lo que le da gana y que siempre le quede bien. El estudio de grabación fue para ella una vuelta a esa «jaca cartujana» con la que Pive Amador la bautizó en un principio. Entre risas reconoció que «hemos salido vivos de la grabación«, pero la experiencia y el aprendizaje a esta nueva forma de cantar han sido muy importantes para Laura: «Estaba en una nube grabando, recibía visitas de familiares o amigos, todos los que estaban allí me hacían sentirme muy bien arropada y en familia. Fue una forma de volver a esos días en los que estaba de gira con Se Llama Copla o a esos fines de semana de concurso, en los que se había momentos que no se te olvidan con los nervios del programa, o del disco en este caso«.

Sobre el contenido del disco y las canciones del mismo, la propuesta de Castillos de Sal tal vez nos traiga a una Laura Gallego más joven o con un estilo más acorde con su edad. En cambio la Copla la hace más mujer, más señora o madura. Sabedora de que la imagen cuenta, Laura nos aclara que a la hora de presentar su disco, «habrá un momento donde coja los volantes y las batas de cola y salgan al escenario«. Podremos escuchar de primera mano el contenido del disco, pero también veremos a la Laura de siempre, o a la que hemos visto durante estos cinco años, un tiempo que da «para escribir un libro de memorias«.

A lo largo de todo este tiempo, no solo han sido sus fans los que se han acercado a ella y han hecho que día tras día haya sentido el calor del público. «La gente es muy cariñosa, y aunque te encuentras con gente de todo tipo, siempre hay mucho respeto, no es una fama agobiante«. Para ella, una de las virtudes de su popularidad es que «la fama llena los teatros, pero a la vez te deja pasear por la calle«.

Ese apoyo que recibe a diario en persona o a través de las redes sociales, ahora también está llegando a las listas de éxitos, donde los Lauristas votan y llaman a las distintas radiofórmulas para que la canción que da nombre a su disco sea número uno. Eso sí, ella «no es consciente» o no asimila todavía el ver su nombre en las listas. Puede que ello se deba a que lleva la palabra espectáculo como uno de sus apellidos, de hecho el de Castillos de Sal «es un espectáculo nuevo, pero todo es Laura Gallego«.

Además de la presentación de este primer disco, en el mes de diciembre la raza y la fuerza de la Laura más coplera volverá a subirse a los escenario con «Pasión y Fuego«, un homenaje a las figuras de Lola Flores y Manolo Caracol en el que compartirá protagonismo con Manuel Orta.

Eso será el mes que viene, de momento mañana martes tocará disfrutar con Castillos de Sal en el Lope de Vega.