Pocos diseñadores en costura andaluza pueden presumir de una personalidad tan marcada y propia que hacen que, cuando ves una creación suya, digas: este traje es suyo. Eso pasa con Pablo Lanzarote, el joven diseñador gaditano ha logrado en pocos años crear un estilo que junta, a partes iguales, lo mejor de una alfombra roja con el petardismo necesario que implican unos brillos en la noche del ambiente. Un cóctel no apto para cualquier mujer y que él, lejos de disimular, ha llevado al máximo en «Vestigios«.

¿Que tienen estos Vestigios para ser lo «más Pablo» en tres años? Pues mucho brillo, lentejuelas, cuerpos entallados, cortes muy escotados, faldas y pantalones con volumen o mangas húngaras. Elementos recurrentes en su carrera que esta vez aparecen bajo el común denominador de la cultura arábiga, recordando la opulencia y el gusto por el exceso de las jequesas y/o de las esposas de las grandes fortunas amasadas en próximo oriente. Se dibujan así una serie de estilismos que vienen a occidentalizar la importancia de ciertos detalles en el vestir árabe: oro, aplicaciones, bordados, tejidos con caída para mostrar u otras opciones más entalladas para las que se cubren el cuerpo. La idea final viene a representar una suerte de modernidad oriental, un vestuario que explota el lado más canalla de la estética musulmana con pinceladas bizantinas, persas e incluso hindúes. Con casi todo el continente asiático bajo la creatividad de Pablo Lanzarote, el diseñador se mantiene en su perfil de crear para mujeres con carácter, seguras de sí mismas, sensuales y con ganas de llevarlo todo al límite. Casualmente, un tipo de mujer más presente en Europa y que dista mucho de la que encontramos en la cultura que esta colección trata. Ese baile entre (próximo) oriente y occidente procede de la fascinación que seguimos teniendo en el viejo continente por lo exótico, de buscar lo que es diferente, rompedor, llamativo y atraerlo hacia nuestro terreno o lenguaje. Pablo lo ha hecho logrando así una de sus obras más personales en la que los vestidos de fiesta (largos y cortos) conviven con propuestas más informales, casual, o no tan pensadas para el destino final que muchas colecciones tienen aquí.

En líneas generales: Pablo Lanzarote retoma sus ideas y diseños más propios para llevarlos a una colección con influencia europea en la costura y arábiga en el planteamiento/estilismo.

Destacamos: la gestión del color, puede parecer que hay mucha dispersión pero hay una serialidad y una cohesión muy lograda.

¿Qué me recomiendas?: elegimos dos combinaciones de falda y camisa. La de camisa en aguamarina con falda dorada y blanca y la de camisa dorada con falda de lunares. De vestidos nos quedamos con el turquesa.