Desfile de Inma Linares en Code41. Foto: PhotoExpression

Desfile de Inma Linares en Code41. Foto: PhotoExpression

Despacio y con buena letra. En Sevilla de Moda parecen haber aprendido de experiencias previas y, con sigilo, están logrando que Code41 sea realmente lo que ya deberíamos tener en Sevilla si atendemos a lo que aquí supone el sector moda a nuestro tejido empresarial. Estamos hablando de una pasarela semestral, amoldada a los tiempos por los que se rigen las citas nacionales e internacionales y con un calendario ajustado a los planes de marketing y producción que tiene la moda convencional. Cuatro ediciones han bastado para consolidar un proyecto en cuanto a organización, escaleta y desarrollo del evento. Queda mucho por hacer, sobre todo en cuestiones como potenciar la marca en sí, una mayor presencia en prensa especializada (más allá del ámbito regional) y la posibilidad de invitar a firmas que eleven el nivel de atención, como ya se ha testado este año. Pero, como hemos dicho, Code41 esta acertando con una evolución continuada y sin prisas que también basa su éxito en las siguientes cuestiones:

No pagar el peaje de la flamenca. La moda flamenca condiciona el calendario andaluz hasta tal punto que en los cinco primeros meses del año no se pueden hacer eventos de moda en los que no haya volantes. Tengamos en cuenta que todavía son pocos los diseñadores que renuncian a estos meses de trabajo frenético y que están tan liados que el día a día les come y les impide tener una visión de empresario más allá de lo que viene después de el Rocío o las bodas de rigor. Code41 se desentiende de la moda flamenca, no busca atraer a diseñadores que la trabajen y nos recuerda, en su edición de febrero, que la moda en el primer trimestre nunca debe cerrarse al traje regional si se aspira a vivir de ella durante todo el año.

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Desfile de Isaura Cordellat. Foto: facebook de Isaura Cordellat

Hay vida más alla de las BBC’s. Tampoco vemos en Code41 una sucesión de desfiles por y para bodas. Hay algunos que sí, pero aparecen en medio de otras propuestas más urbanas, más frescas o más creativas que también podrían ser válidas para estos mismos eventos, pero que no buscan a la madrina o la hermana del novio como principal público. De hecho, si juntamos este punto al anterior, diríamos que el mensaje que nos transmite esta pasarela es que tal vez los consumidores deberíamos invertir en diseño y moda más allá de las ocasiones especiales.

Desfile de Spagnolo

Desfile de Spagnolo. Foto: Fran Rivero

Apostar por marcas de Pronto Moda. Spagnolo, Silbón, Piel de Toro, Celop… todas ellas son andaluzas y están presentes en las principales zonas comerciales de nuestra región. Que muestren sus colecciones en esta pasarela ayuda a reafirmar el caracter empresarial que se le quiere dar a esa cita además de que refuerza la marca y la acerca a los espectadores más allá de sus puntos de venta. Además, son el mejor ejemplo de que aquí se produce moda para todos los bolsillos.

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Desfile de Mila Fuente. Foto: Luis Domingo

Concentrar desfiles. Desde la creación de SIMOF nos hemos acostumbrado a desfiles de 40 salidas, divididos en 4 días de pasarela, 25 minutos de duración y modelos que están en pasarela más de 30 segundos. Que eso ocurra en flamenca, donde hay que estar atentos a muchos detalles, es normal, pero la calle exige rapidez, dinamismo, entretenimiento y no dormir. Además, la experiencia ha dejado en evidencia dos factores: que los diseñadores prefieren hacer colecciones cápsulas (de entre 10 y 15 propuestas) antes que desarrollar en un mayor número su concepto y que los desfiles individuales que NO son flamenca rara vez se llenan (a no ser que te llames Roberto Diz, Tolentino o el aforo no supere las 200 sillas). Unir en un mismo pase a cinco nombres con 12 diseños cada uno puede ser una solución saludable para que el público se habitúe a estos desfiles y para que organización, diseñadores y patrocinadores no vean huecos libres en los asientos.

Y ojo, aquí muchos tendríamos que hacer autocrítica: en Andalucía los contenidos de moda que interesan al público en las redes sociales son los canasteros trajes de flamenca. Es lo que dicen los informe de analítica web y es lo que se demuestra con los me gusta en redes sociales. Y si la moda flamenca es lo que interesa al público no se le puede exigir a este que responda con la misma efusividad ni llenen con tanta rapidez los desfiles si no hay volantes de por medio. A la vez resulta curioso como muchos diseñadores de flamenca que si participan en otras pasarelas de moda con novia y fiesta no se vuelcan con tanta intensidad en las mismas, ¿Acaso no les interesa?

Personalmente a mi me encanta la moda flamenca, la vivo con pasión temporada a temporada, buena parte del protagonismo del blog es para los volantes y siempre me gusta descubrir nuevos nombres, pero también me gusta ver qué pueden ofrecernos los diseñadores andaluces en moda y para eso hacen falta estos eventos. Pero soy consciente de que, a fecha de hoy, las citas que hay atraen la atención de un público más minoritario.

Todo esto vendría a explicar por qué a Doble R y a Go Eventos les está costando trabajo que sus pasarelas de moda cuajen a largo plazo: en lo organizativo el trabajo está bien hecho y hay colecciones interesantes de grandes nombres de la costura andaluza, pero en la práctica cuesta conectar con un público que no termina de hacerse al ritmo y calendario de estos eventos… ¿Por qué la gente suspira por una invitación a SIMOF y sin embargo no pone tanto empeño en Andalucía de Moda o el SIQ donde las entradas NO valen dinero?, ¿El futuro de la moda andaluza es seguir como actor secundario frente al eterno protagonismo de la flamenca? Parece que sí…

Desfile de Agatha Ruiz de la Prada. Foto: Fran Rivero

Desfile de Agatha Ruiz de la Prada. Foto: Fran Rivero

Organización. Con sus más y sus menos, Sevilla de Moda consigue recubrir la imagen de Code41 de buena organización y de un instinto empresarial para la moda que da empaque a todo el evento. Tras cuatro ediciones parece que han aplicado eso de “de los errores se aprende” y en cada cita se van mejorando diversos aspectos ganando en profesionalidad y haciendo compatible la modestia inicial con el de por sí egolatra y mediático mundo de la moda. Además, el hotel NH de Viapol Center se ha descubierto como un buen espacio para pasarelas.

¿Qué falta o falla? La principal obsesión de diseñadores y organización son famosos en front row y prensa que no sea local. De momento parece que en Sevilla de Moda no parecen buscarlo con Code41 (para ello hace falta una campaña de publicidad de un presupuesto mucho mayor) aunque en futuras ediciones puede que se echen en falta ambas cosas, sobre todo de cara a publicity y posicionamiento de la cita dentro del circuito regional y nacional de moda. Cerrar los dos días de desfiles con Panambi y Agatha Ruiz de la Prada respectivamente ha sido un primer acercamiento que podría adelantar lo que esté por llegar.

Lo que también sigue faltando en Code41 es inversión y eso, en una Sevilla saturada de eventos, no es tarea fácil. Su próxima edición, en febrero de 2016, nos mostrará si Sevilla de Moda sigue apostando por ir lentamente o, por el contrario, dar un salto de gigante en cuanto a difusión y conexión con el público. El tiempo dirá…

Desfile de Felipe Duque. Foto: Bulevar Sur

Desfile de Felipe Duque. Foto: Bulevar Sur