Tras un sábado pleno de desfiles, la jornada del domingo fue la de despedida, la de decir adiós a un proyecto que ha crecido y que busca consolidarse en el medio plazo. O la de una pasarela que, en palabras de Cristo Bañez, debe demostrar que si alguien quiere ver moda del Rocío debe venir a Almonte. Es toda una declaración de intenciones, pero jornadas como esta parecían darle la razón: desfiles como los de Sergio Vidal o Manuela Macías, auténticos pesos pesados de los volantes onubenses, confirmaban esta idea que se había extendido durante tres días. Por la mañana pudimos ver como 16 trajes se jugaban el premio del concurso de nóveles, resultando ganador un Álvaro Baturone que, bien parece, tendrá mucho que decirnos el año que viene. Fue tal el nivel en el concurso (con un solo traje siempre te puedes concentrar más a fondo en tu idea), que el jurado dio una merecida mención especial a Juan Manolo Delgado. También destacó, al menos para quién esto escribe, la propuesta de Manuel Slava que también habría merecido algún tipo de mención.

La jornada se completó con los desfiles de Lucía Herreros (ganadora del concurso de nóveles en 2017), Hermanas Serrano y el desfile colectivo ‘Camino’ que sirvió como broche a una pasarela que, desde luego, parece que llega para quedarse…

I Certamen de diseñadores nóveles.
De izquierda a derecha: diseños de Juan Manolo Delgado, Álvaro Baturone y Manuel Slava.

 

Lucía Herreros, ‘La Jara’.

 

Sergio Vidal, ‘De Vidales Maneras’.

 

Manuela Macías, Colección 2018.

 

Desfile ‘Camino’. De izquierda a derecha: Diseños de Ana Morón, Sergio Vidal y José Raposo.