La primera de las jornadas grandes (en número de desfiles) de We Love Flamenco nos dejó un total de 9 desfiles y la impresión de que efectivamente estamos ante una temporada larga y a la que el público tardará un poco en hacerse a la idea de por donde tirar en su elección final. Habrá quién lo tenga más claro una vez vistas algunas colecciones, pero la diversidad cada vez mayor de la moda flamenca obliga a tener mucha perspectiva para hacerse una idea. De hecho hasta ahora no podemos sacar unas conclusiones claras de cuáles son las tendencias propias del 2019, por lo que pasamos directamente a ver qué nos planteaba cada colección de la jornada y comprobar qué nos dio cada una en su pase:

Notelodigo, ‘Mirando al cielo’. Sin artificios y sin nada más. La flamenca clásica-sevillana de Notelodigo abrió el día con un desfile quizá excesivamente conservador y hecho por y para su clientela.

Ángeles Verano, ’25 primaveras’. Un cuarto de siglo viviendo por y para la moda con los volantes como protagonistas. Ángeles se rodeó de modelos que la acompañaron en su trayectoria, apostó por estilismos de los primeros años en que la moda flamenca cogió fuerza e hizo de la nostalgia y de su marcadísima personalidad la guía de este desfile-aniversario.

Paco Prieto, ‘Rocío Jurado’. Dato solo para dinosaurios de los volantes y frikis sin remedio (como un servidor): Paco Prieto fue el primer ganador de nóveles de la historia de las pasarelas de flamenca hace más de 20 años. Solo por eso había que ver su desfile dedicado a Rocío Jurado y en el que la predilección de la más grande por los tejidos con brillos y siluetas marcadas se unieron también a los lunares y los detalles folclóricos de la chipionera en los 70. Corta pero intensa, la colección fue toda una lección de old-school muy agradecida de ver.

Sara de Benítez, ‘Sáhara’. Ya fuera o no por el cambio de pasarela, Sara de Benítez tuvo ayer uno de sus desfiles más rotundos. Como es habitual en ella, la inspiración suele aparecer de manera más explícita en solo una parte (en este caso el principio), pero ello no fue problema para que sus flamencas de mil volantes se mostraran elegantes, sensuales y, a pesar de todo, completamente juveniles y renovadas.

El Ajolí, ‘Sueño primaveral’. Es una de las maisons del flamenco y ayer se volvió a ver: con una escaleta de desfile propia de alta moda (las modelos iban de 1 en 1 y con muchísima fluidez habiendo casi siempre 3 de ellas en el recorrido de la pasarela), la casa Jiménez vistió a la mujer de alegría, de primavera, de colores que parten de rosas y rojos, de lunares maxi y de varios diseños que confirman que la moda rociera está siendo la clave en las tendencias que se están imponiendo en la moda aflamencada.

Carmen Acedo, ‘Calle Castilla’. Muchas firmas de corte clásico se escudan en lo de “esto es mi estilo, esto es lo que hago” para no caer en las tendencias propias de una temporada o incluso evolucionar en sí mismas. No es el caso de Carmen Acedo: la trianera sabe que sus canasteros siempre estarán en sus desfiles, pero también aparecen en ellos algunas propuestas y colores que se muestran coherentes con su estilo y con las tendencias de la temporada. Y en Calle Castilla están las flamencas que quieren ser de toda la vida sin olvidar que estamos en 2019.

Santana, ‘Caprichosa’. El onubense llegó a la tarde del sábado de We Love Flamenco con una colección que está hecha a prueba de me gusta: todos los trajes están hechos por y para instagram. Todos son perfectos para likes, likes y más likes. Muchísimo volumen en faldas y mangas, muchísimos lunares alternados con estampados y muchísimos recursos #para #acompañarlos #con #muchos #hashtag.

Luisa Pérez Riu, ‘Encanto’. Con aires cubanos celebró Luisa Pérez sus 15 años en el mundo de la moda. Aunando lo clásico con propuestas de inspiración flamenca, Luisa hizo un recorrido por colores, lunares y cortes que tenían en común la alegría y el matiz cálido de la isla caribeña. Como si fuera un camino de ida y vuelta, el desfile fue alternando los estilos de manera bien estructurada hasta dar una visión del trabajo de Pérez muy amplio y para todos los gustos de su clientela.

José Hidalgo, ‘Gitanos’. Hay cosas que ni se compran ni se venden, como es el buen gusto para absolutamente todo, y José Hidalgo es de los pocos diseñadores que puede presumir de ello. Todo en su trabajo es elegancia y delicadeza, es mujer y es flamenca. Su oda a los Gitanos, con versos de Lole y Manuel resonando en cada puntada, se entregó al blanco, negro y rojo con muchísimas ideas que destacan por la calidad, por el estudio de patronaje y por traer cosas nuevas. Un gran trabajo que reconstruye la flamenca propia de Hidalgo junto a otros colores que amplían la propuesta y que, en conjunto, nos dieron una de esas colecciones que son obligadas de ver.

 

Hoy domingo finaliza la séptima edición de We Love Flamenco con 9 desfiles entre los que hay varios nombres muy esperados. Como siempre os lo contaremos en nuestro instagram stories en directo y mañana aquí último resumen de jornada.